Actualizado 16/06/2016 10:19

Helen Mirren se suma al reparto de Fast & Furious 8

Helen Mirren
GETTY

MADRID, 16 Jun. (EDIZIONES) -

   El reparto de Fast & Furious 8 sigue creciendo, en este caso con la incorporación de una célebre veterana del cine. La oscarizada Helen Mirren se sumará a la última entrega de esta trepidante franquicia.

   En una entrevista con Elle, la actriz ha reconocido ser una completa apasionada de los coches y haber aceptado el papel simplemente por diversión. "Siempre me ha encantado conducir. Participaré en la película solo si tengo la oportunidad de conducir un coche", bromea.

   Los detalles sobre el personaje de Mirren, al igual que la trama, son de momento un completo secreto. Sin embargo, algo ha quedado claro. Con esta incorporación al universo de Fast & Furious y su reciente colaboración en Espías desde el cielo, Helen Mirren ha consolidado su consabido interés por el cine de acción, un género en el que ya probó fortuna junto a Bruce Willis en Red y su secuela.

LA FAMILIA CRECE

   La octava entrega de la saga, que cogerá el testigo de la cinta dirigida por James Wan, estará protagonizada por Vin Diesel, que volverá a dar vida a Dominic Toretto, y el nuevo gran fichaje de la saga, Charlize Theron que encarnará a una villana conocida como Cipher.. Junto a ellos estarán viejos conocidos de la saga como Dwayne Johnson (Hobbs), Michelle Rodriguez (Letty Toretto), Ludacris (Tej Parker) y Tyrese Gibson (Roman Pearce).

   Junto al grupo de temerarios ladrones de coches se encuentra Kurt Rusell, Jason Statham y el fichaje más reciente de la franquicia, Scott Eastwood (Suicide Squad) y Kristofer Hivju (Juego de tronos).

   Dirigida por F. Gary Gray, Fast & Furious 8 llevará a 'la familia de Dom' por primera vez hasta Nueva York, donde tendrá que hacer frente a Cypher, el villano interpretado por Theron. La cinta también tendrá escenas en Atlanta, Cleveland, Cuba e Islandia.

   La saga, que con sus siete entregas anteriores recaudó casi 4.000 millones de dólares en taquilla, regresa a los cines para intentar emular el gran éxito de la última película, la última del fallecido Paul Walker, que amasó más de 1.500 millones de dólares.