Actualizado 27/06/2019 17:50 CET

Paquita Salas resurge de sus cenizas en su 3ª temporada, un homenaje "a los jóvenes hijos de la crisis"

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   MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Tras su paso por Operación Triunfo y el éxito en cines y teatros de La Llamada, Javier Calvo y Javier Ambrossi regresan con Paquita Salas este viernes 28 de junio. Netflix lanza la tercera temporada de la comedia protagonizada por Brays Efe, Belén Cuesta y Lidia San José, a los que también se suma Terelu Campos, quien ya apareció al final de la anterior entrega dejando en el aire su retorno. Una tanda de seis episodios que traerá a una Paquita más luchadora que nunca y que narrará el resurgimiento de la protagonista tras cerrar su agencia de representación.

   "Paquita Salas nos quita años de vida", bromea Javier Calvo sobre el maratoniano proceso creativo de la serie, en la que los Javis se encargan de escribir el guión, dirigir, hacer el casting, e incluso participan en el montaje. Un esfuerzo que se traduce en una tercera entrega con "un capítulo más, y más largos", señala Ambrossi en una entrevista con Europa Press en la que, aunque reconoce que su último año ha sido "una vorágine otra vez", cree que han encontrado una "calma" que también se refleja en la historia de Paquita.

   "Esta temporada cierra una etapa emocionalmente. Paquita tiene que empezar la siguiente temporada en un punto nuevo", dice Calvo, dejando caer una posible cuarta entrega. "Hasta que Paquita no sea presidenta del gobierno o representante de Jennifer López, tiene carrete para rato", apunta Calvo. "Nos gustaría tener a Paquita ahí siempre que necesitásemos contar algo sobre nuestra profesión o nuestra condición. Queremos que nos acompañe como un lugar de desahogo", añade.

   La histriónica representante tendrá que reinventarse para encontrar su hueco en una profesión que los Javis describen como "inestable e injusta". Brays Efe se pone de nuevo en la piel de Paquita, que en los nuevos capítulos "tiene una lucha consigo misma, por estar al día y adaptarse al nuevo modelo de negocio", explica el actor. Como comenta Terelu Campos, la protagonista "se sube al carro de lo moderno", un reto que seguro dejará gloriosos momentos, como el que ya ha conquistado a los fans en el tráiler: "Yo no los llamo haters, los llamo hijos de puta".

MÁS QUE COMEDIA

   Además de comedia, Paquita Salas guarda un espacio para la crítica social, con un episodio que expone la demanda de los actores trans de interpretar ellos mismos a los personajes trans. Lidia San José está en el centro de este capítulo, que ha abordado "desde el respeto y la creencia de que todos tenemos que tener las mismas oportunidades". La actriz, que se interpreta a sí misma, relata que incluso se acercó a Daniela Vega, actriz trans protagonista de la oscarizada Una mujer fantástica, para pedirle su opinión al respecto. Para Belén Cuesta, que repite en el papel de Magüi, es precisamente esta reivindicación la que hace de la tercera una temporada "valiente".

   Solo los Javis son capaces de reunir a tan variopinto elenco en la serie millennial por excelencia que, a pesar de su nostalgia y sus constantes referencias al pasado, ha enganchado a los jóvenes. "Todos estos esfuerzos que hay para hacer series para jóvenes, con youtubers, en institutos... Quién iba a pensar que iban a empatizar tanto con una señora de 50 años", reflexiona Efe.

"PAQUITA ES UNA SUPERVIVIENTE"

   "La gente conecta con lo de buscarse la vida. Paquita es una superviviente como los niños de la crisis", explica Ambrossi. Para San José, el ingrediente del éxito son "los sentimientos, algo universal", que han lanzado a Paquita Salas al estrellato en los más de 190 países en los que la ofrece Netflix.

   Pero sin lugar a dudas, lo que atrae al público es el sello de los Javis. "Dos personas con un grandísimo talento, tremendamente modernas y que van mucho más avanzados que la sociedad", en palabras de Campos.

   Ambrossi y Calvo añaden matices a esta carta de amor al mundo de la interpretación, planteando un interrogante. "¿Dónde está el límite de lo romántico? ¿Hay que seguir luchando toda la vida o parar y buscar otra cosa?", se pregunta Ambrossi, que adelanta que la protagonista seguirá intentándolo. "Miro alrededor y solo veo gente que lucha. Paquita es como la gente de nuestra generación".