Caso critica que la historia siempre haya ofrecido una visión parcial del mundo al ocultar la creación femenina

Actualizado 04/09/2006 19:26:20 CET

SEVILLA, 4 Sep. (EUROPA PRES) -

La escritora Angeles Caso criticó hoy que la historia siempre haya ofrecido una visión parcial del mundo, puesto que sólo ha recogido la mirada masculina de los acontecimientos y ha ocultado la profusa creación realizada por mujeres valientes que se enfrentaron a sociedades profundamente patriarcales.

Durante su ponencia 'La mujer en la cultura', ofrecida durante el acto inaugural de los cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Sevilla, la escritora se retrotrajo en el tiempo hasta el periodo paleolítico para reflejar unos orígenes "preminentemente discriminadores", a lo que contribuyó una mirada parcial de la historia, ya que se pensaba que mientras la mujer se ocultaba y se encargaba a tareas domésticas, eran los hombres los que se dedicaban a la labor creativa y los que realizaron las pintadas artísticas en las paredes de las cuevas.

Como contrapunto a esta teoría, Caso explicó que investigadores franceses descubrieron recientemente que muchas de esas huellas y de esos dibujos artísticos procedían de la mano de mujeres, con lo que dio a entender que "siempre se estudian los acontecimientos bajo un prisma eminentemente masculino".

En ese sentido, destacó que mitad de la humanidad ha permanecido oculta para los ojos de la sociedad moderna, puesto que trasciende sólo aquello que transmiten las clases dominantes, los poderosos, que en gran parte de la historia han sido los varones, quienes "de forma consciente o inconsciente han tendido a silenciar la vida de las mujeres sin fijar sus ojos en ellas".

Asimismo, indicó que cuando los hombres se han visto obligados a reconocer la creación femenina, lo han hecho habitualmente con ojos malintencionados o mezquinos propios de la cultura patriarcal en todo lo referente al sexo femenino.

Además, Caso manifestó que siempre hubo mujeres valientes y decididas que "pensaron, imaginaron e inventaron, que empuñaron valientemente la pluma, el pincel, la gubia o el violonchelo para escribir, pintar, esculpir y hacer música, pero casi todas fueron empujadas durante siglos al limbo del olvido".

En esa línea, citó algunas sentencias de grandes pensadores y filósofos que rechazaron a la mujer como sujeto igualable al hombre, como fue el caso de Aristóteles, que estableció que "la condición femenina debe considerarse como si fuera una deformidad, si bien se trata de una deformidad natural"; San Agustín, quien llegó a decir que "la mujer, juntamente con su marido, es imagen de Dios, pero considerada aisladamente no lo es", o Boccaccio, que manifestó que "el arte es ajeno al espíritu de las mujeres, pues esas cosas sólo pueden realizarse con mucho talento, cualidad casi siempre rara en ellas".

Así, Angeles Caso instó a las mujeres actuales a que reescriban la historia teniendo en cuenta la creación de todas aquellas que permanecieron en el olvido, puesto que ahora se puede afirmar con seguridad que también ellas participaron activamente en el mundo de la cultura, a las que definió como "heroínas breves y magulladas", ya que muchas de ellas fueron rápidamente borradas de la historia y todas fueron consideradas como ajenas al sistema, cuando no "locas, herejes o prostitutas".

A ese respecto, citó a Virginia Woolf para justificar ese intimismo, lirismo y sentimentalismo que se solía achacar a la literatura femenina, ya que la escritora planteó que "no es posible escribir de la misma manera llevando vidas tan diferentes".

De ese modo, criticó que hasta llegar al siglo XIX, salvo excepciones como Safo, Santa Teresa y Sor Juana Inés de la Cruz, la mayoría de creadoras femeninas eran desconocidas, por lo que citó nombres que debieron pasar a la historia con la misma grandeza que lo hicieron artistas varones. Así, se refirió a algunas mujeres de Andalucía como Umm Alhasan Bint Sulayman en la Córdoba del siglo IX o Rayana, de la Almería del XI, Francisca de Nebrija, Luisa Medrano, Catalina de Mendoza, Feliciana Enríquez de Guzmán o Juana Pacheco, como algunos de los muchos nombres que merecen un reconocimiento.

POCAS ACADEMICAS

Aunque Angeles Caso consideró que actualmente no ocurre esa injusticia con las mujeres, aún hay esferas en las que su poca presencia revela resquicios de aquella cultura patriarcal, como ocurre en la escasez de mujeres académicas que hay, así en la Real Academia Española sólo hay tres mujeres entre 40 académicos, en la de Historia dos de 33, y en la de Jurisprudencia y Legislación y Ciencias Políticas no hay ninguna.

Sin embargo, Caso indicó que hay un enorme número de escritoras, pintoras, juristas y profesoras de todas las especialidades que desarrollan su actividad en España luchando aún con la misma fuerza titánica que sus antecesoras, por ser respetadas "de la misma forma que sus colegas varones".

Por último, lanzó la pregunta de si "seguirá siendo difícil reconocer el talento y la inteligencia de las mujeres y si pervivirán sus nombres a lo largo del tiempo o serán también tachadas de los índices por los persistentes y testarudos prejuicios patriarcales y misóginos", a lo que respondió que sólo el paso del tiempo lo dirá.