Actualizado 17/12/2013 20:43:26 +00:00 CET

Los inspectores proponen unificar las funciones recaudatorias de la Seguridad Social y la AEAT

Apuestan por una fase inicial de coordinación máxima para evolucionar después a la integración en un único organismo

MÁLAGA, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Organización de Inspectores de Hacienda (IHE) ha propuesto unificar las funciones de recaudación de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en un único órgano administrativo.

Durante el XXII Congreso de la Organización de Inspectores de Hacienda del Estado, los inspectores han asegurado que este único órgano podría instrumentarse en dos fases, una basada en una coordinación máxima y una única base de datos y otra con la integración de los dos Entes en la Administración Tributaria Independiente (ATI).

El presidente de la organización, Ramsés Pérez Boga, ha explicado que este órgano se encargaría de gestionar los ingresos por vía ejecutiva y los aplazamientos concedidos a los deudores, ya que el pago de la deuda voluntaria no genera problemas ni duplicidades.

Según los datos que han facilitado los inspectores, los contribuyentes adeudan unos 35.000 millones de euros al Estado, a lo que habría que sumar la deuda pendiente con la Seguridad Social. En 2012, la deuda con el Estado ascendió a 30.000 millones, de los que finalmente se recaudaron por vía ejecutiva 10.000 millones. La Tesorería, por su parte, recaudó 1.500 millones.

Pérez Boga ha basado la propuesta de los inspectores en la idea de que tanto la Agencia Tributaria como la Tesorería de la Seguridad Social trabajan para el mismo patrón, el Estado, y la unificación en la recaudación permitiría integrar procedimientos, estructuras y ahorrar personal.

La fase inicial de aproximación a este único órgano consistiría en mantener en cada Ente las competencias, pero profundizar en el intercambio de información y en la coordinación de actuaciones.

Esta primera fase es más sencilla de aplicar y supondría un ahorro de costes y una simplificación en las actuaciones recaudatorias de los órganos de recaudación actuales. Además, implicaría menos complejidades político-administrativas por el mantenimiento de la soberanía de cada Ente.

PASOS DE LA PRIMERA FASE

Para conseguirlo, los inspectores proponen armonizar los procesos de liquidación y cobro mediante la creación de una base de datos única, --plataforma única de pagos--. Los órganos liquidadores deberían informar de todos los datos que componen la deuda cuando sea liquidada, así como su anulación, modificación o suspensión.

La idea es lograr una coordinación absoluta entre la Agencia y la Tesorería mediante la unificación de sus bases de datos y procedimientos informáticos. Los criterios para asignar distintos deudores deberían ser los mismos en los dos Entes para facilitar la gestión conjunta.

Además, sería deseable unificar la normativa recaudatoria y simultanear los criterios que deben regir la tramitación y resolución de aplazamientos, las pautas a seguir en procedimientos concursales, los procedimientos de ejecución forzosa y las enajenaciones de bienes.

Por otra parte, ambas organizaciones deberían realizar conjuntamente algunas funciones, como la inclusión de las cotizaciones en la plataforma única de pagos, la organización conjunta de subastas o adjudicaciones directas conjuntas con búsqueda activa de compradores.

SEGUNDA FASE, LA INTEGRACIÓN

En la segunda fase, se integrarían los dos entes en uno sólo que podría operar bajo el nombre de Administración Tributaria Independiente (ATI), lo que supondría un ahorro de costes corrientes y de personal, además de eliminar los problemas de coordinación y conseguir mayor agilidad en la tramitación.

Asimismo, aportaría seguridad jurídica, con normas y criterios uniformes para todo tipo de deudas, al tiempo que generaría más agilidad administrativa sin necesidad de intercambios de información y con procedimientos únicos ante un sólo Ente, con ahorros de costes indirectos para empresas y ciudadanos.

Según los inspectores, el órgano idóneo para centralizar la gestión recaudatoria sería la Agencia Tributaria a través del departamento de recaudación y sus dependencias regionales. De ser así, el personal que desarrolla funciones de recaudación en la Tesorería debería ser traspasado al nuevo órgano único y aportarían experiencias y métodos de trabajo nuevos.

LAS CC.AA. DEBERÍAN COORDINAR A LOS ENTES LOCALES

Por otro lado, los inspectores admiten la extensión de esta idea al resto de administraciones públicas genera un problema competencial e implicaría modificaciones "radicales" en el reparto, aunque creen que se podría mejorar la recaudación evitando duplicidades y coordinando funciones.

En concreto, proponen que las comunidades asuman dentro de su esfera territorial la coordinación de las actuaciones de recaudación de los entes locales dentro de su territorio, sin perjuicio de la posibilidad de que convengan con el Estado la asistencia mediante la profundización de los actuales modelos de colaboración en la recaudación.