Actualizado 13/02/2014 12:07 CET

El BCE atribuye la desinflación a los precios de la energía

El panel del BCE rebaja sensiblemente su pronóstico de inflación en la eurozona para 2014 y 2015

   FRANCFORT (ALEMANIA), 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El descenso mayor de lo esperado en la tasa de inflación de la zona euro registrado el pasado mes de enero, cuando el indicador volvió a situarse en el 0,7% desde el 0,,8% de diciembre, se explica principalmente por la evolución de los precios de la energía, según afirma el Banco Central Europeo (BCE) en la última edición de su boletín mensual.

   "Este descenso se debió principalmente a la evolución de los precios de la energía", señala el instituto emisor, que reconoce que la tasa de inflación registrada en enero "fue inferior a la generalmente esperada".

   De este modo, el BCE apunta que "teniendo en cuenta la información disponible y los precios actuales de los futuros sobre la energía" se prevé que las tasas de inflación interanual se mantengan en torno a los niveles actuales durante los próximos meses.

   A medio plazo, la institución cree que las presiones subyacentes sobre los precios en la zona del euro seguirán "contenidas" y subraya que las expectativas de inflación para la zona euro a medio y a largo plazo siguen "firmemente ancladas" en línea con el objetivo del Consejo de Gobierno de mantener las tasas de inflación en niveles inferiores, aunque próximos, al 2%.

   El avance del dato de inflación correspondiente al pasado mes de enero publicado por Eurostat reflejó una desaceleración de la inflación hasta el 0,7% interanual, frente al 0,8% del mes anterior.

   Esta moderación del repunte de los precios se debió a la caída del 1,2% en el precio de la energía, que se había mantenido estable en diciembre, ya que el dato de inflación que excluye los precios energéticos registró en enero un alza interanual del 1% en línea con la lectura de diciembre.

   En su última comparecencia en rueda de prensa tras la reunión de febrero del Consejo de Gobierno del BCE, Mario Draghi volvió a advertir de que la eurozona se apresta a atravesar un periodo prolongado de desinflación, lo que implica un bajo nivel de subidas de precios, aunque subrayó que no teme a que la eurozona sufra una deflación 'a la japonesa'.

EL PANEL DEL BCE REBAJA SU PREVISIÓN DE INFLACIÓN PARA 2014 Y 2015.

   En este sentido, la fortaleza del euro en combinación con el menor precio de las materias primas y la debilidad de la economía y de los mercados laborales han llevado al panel de analistas consultados por el Banco Central Europeo (BCE) a rebajar significativamente sus expectativas de inflación para 2014 y 2015, según refleja la última encuesta elaborada por el instituto emisor entre expertos en previsión económica.

   De este modo, las nuevas proyecciones del panel de expertos contemplan una tasa de inflación del 1,1% en 2014 y del 1,4% el próximo año, lo que supone respectivamente cuatro y dos décimas menos que su anterior estimación del pasado mes de noviembre.

   "Los encuestados indicaron que las revisiones a la baja se debieron, al menos en parte, a las sorpresas en los últimos datos. Más generalmente, los analistas citaron los menores precios de las materias primas, la apreciación del euro y la debilidad de la situación económica y de los mercados laborales", señala el BCE.

   No obstante, los expertos auguran que los precios registrarán un alza del 1,7% en 2016 y la inflación registrará un alza gradual hasta 2019, para cuando calculan que podría llegar al 1,9%.

   De este modo, los panelistas del BCE aproximan sus predicciones a las publicadas por el propio BCE, que auguró en diciembre una inflación del 1,1% este año y del 1,3% en 2015, en línea con las palabras de Mario Draghi, que en sus últimas comparecencias ante la prensa apuntó a que los precios continuarán en niveles bajos por un periodo prolongado, aunque siempre descartando el riesgo de deflación.

EMPEORAN LAS PERSPECTIVAS DE PARO.

   Por otro lado, los expertos consultados por el BCE han confirmado sus pronósticos de crecimiento para la zona euro, que apuntan a una expansión del PIB del 1% este año y del 1,5% en 2015, que subirían al 1,7% en 2016 y alcanzaría el 1,8% para 2019.

   Sin embargo, los analistas han empeorado ligeramente sus pronósticos para el mercado laboral de la eurozona, ya que ahora esperan que la tasa de paro de la región se sitúe este año en el 12,1%, en línea con su anterior pronóstico, mientras que el próximo ejercicio bajaría hasta el 11,7%, una décima peor que en su previsión de noviembre.

   Las previsiones oficiales del BCE contemplan un crecimiento del PIB de la eurozona del 1,1% este año y del 1,5% en 2015, mientras que prevén que la tasa de paro se sitúe en 2014 en el 12% y baje al 1,8% en 2015.

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