Actualizado 17/12/2013 21:25 CET

RSC.-Mireia Belmonte y Teresa Perales ejercen de 'profesoras' en la IV Semana del Deporte Inclusivo

Teresa Perales y Mireia Belmonte
EUROPA PRESS

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las nadadoras españolas Mireia Belmonte y Teresa Perales ejercieron este martes como profesoras en el Colegio Nuestra Señora de las Maravillas (Madrid), donde tuvieron la oportunidad de "enseñar" a los más pequeños la importancia de "superar barreras" en el mundo del deporte.

Belmonte y Perales, que charlaron durante más de media hora con motivo de la IV semana del Deporte Inclusivo, disfrutaron de varios ejercicios en el agua con el grupo de niños, con quienes también jugaron un partido de waterpolo en un acto promovido por la Fundación Sanitas.

La de Badalona, triple medallista en el Mundial de Barcelona, recordó sus inicios en la natación y explicó que "no hay muchas diferencias" a la hora de preparar las competiciones. "Todos tenemos las mismas ganas de pelear y de luchar. El objetivo es común y damos el máximo para conseguir el mejor resultado", comentó.

"Mis padres fueron, son y serán mi fuente de inspiración. Ellos siempre me animaron a superar mis marcas", añadió la primer nadadora española que consigue metales en Mundiales, Europeos y Juegos Olímpicos. "Ahora ya pienso en el próximo Campeonato del Mundo", dijo la catalana.

Además, Belmonte, que lamenta sobremanera la no designación de Madrid como sede de los Juegos de 2020, cree que no debe dejar de invertirse en los deportes minoritarios. "Hay otros que están peor, nosotros debemos hacer como si todo estuviese bien y confiar en que no haya más recortes", señaló.

PERALES: "NO PUEDO VOLVER A CASA SIN MEDALLAS"

Por su parte, Perales --que volvió a una piscina tras su última operación-- desea llegar en buena forma a Río de Janeiro para que su hijo, de 3 años, pueda verla nadar en una gran cita. "Tengo un trato con él. Me dice que no puedo volver a casa sin medallas ni sin peluches", comentó entre risas con los más pequeños, "admirados" por su capacidad de superación.

"Las medallas recompensan, pero mucho más las experiencias. El deporte ha cambiado la forma en que la gente me mira. Está claro que se puede nadar sin brazos y sin manos. Tenemos que derribar cualquier barrera y cambiar el mundo", comentó la aragonesa, que suma 22 medallas paralímpicas, las mismas que el 'extraterrestre' Michael Phelps.