Actualizado 09/12/2021 15:22 CET

Escolares de 53 centros de Jaén profundizan en su legado cultural gracias al programa 'Vivir y sentir el patrimonio'

Una actividad del programa 'Vivir y sentir el patrimonio'.
Una actividad del programa 'Vivir y sentir el patrimonio'. - JUNTA

JAÉN, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

Escolares de 53 centros educativos de la provincia de Jaén profundizan durante este curso en su legado cultural gracias al programa 'Vivir y sentir el patrimonio' impulsado por la Consejería de Educación y Deporte.

Una cifra que supone un aumento de "casi un 30 por ciento" con respecto al anterior, cuando fueron 42 los centros en los que se desarrolló, según ha informado este martes el delegado territorial, Antonio Sutil, quien ha valorado este incremento de participación.

Sutil ha destacado "la importancia de transmitir el amor por la historia y el arte desde la infancia" y ha incidido en que el estudio del legado patrimonial debe ser un contenido transversal en los centros educativos. "El nombre de 'Vivir y sentir el patrimonio' une el inseparable binomio entre el legado histórico y las personas que lo conocen, lo viven y lo sienten como suyo", ha comentado.

Se trata de un programa que está dirigido a alumnado de todas las etapas educativas, desde Educación Infantil hasta Escuela de Arte, y que nace con la finalidad esencial de favorecer "el disfrute, conocimiento y comprensión de los valores históricos, artísticos, etnográficos, científicos y técnicos de los bienes culturales".

"La iniciativa busca que el alumnado sienta suyo el Patrimonio, que desde ya escuela se le ofrezca la posibilidad de asumir su identidad, en los diferentes niveles en que se configura, para que puedan explicarse qué somos, cómo somos, por qué hemos llegado a ser así y cómo nos relacionamos con los demás", ha explicado.

En concreto, participan en este programa los colegios de Infantil y Primaria María Zambrano, de Jaén; Antonio Machado, de Baeza; Diecinueve de Julio, de Bailén; Palacios Rubio, de La Carolina; Real Mentesa, de La Guardia de Jaén; Carlos III, de Guarromán; General Fresneda, de Jódar; Sixto Sígler, de Mancha Real; Federico García Lorca, de Campillo del Río; Antonio Machado, de Peal de Becerro, y Virgen de Guadalupe y Santo Domingo Savio, ambos de Úbeda.

Igualmente, están adheridos la Asociación Cultural Educativa ACEL, de Linares, y el colegio de Primaria Virgen de la Villa, de Martos, así como los centros de Educación Permanente Los Olivos, de Bailén; Tavara, de Segura de la Sierra, y Antonio Machado, de la capital.

En cuanto a los institutos, forman parte del programa los IES Nuestra Señora de la Cabeza y Jándula, de Andújar; Andrés Vandelvira, de Baeza; Reyes de España, Oretania e Himilce, de Linares; Fernando III y San Felipe Neri, de Martos; Sierra Mágina, de Huelma; Peña del Águila, de Mancha Real; Francisco de los Cobos, de Úbeda; Virgen de la Cabeza, de Marmolejo; Acebuche, de Torredonjimeo; Ábula de Vilches; Nieves Pastor, de Villanueva del Arzobispo, y Antonio de Mendoza, de Alcalá la Real.

También se desarrolla en los IES Virgen del Collado, de Santisteban del Puerto; María Bellido, de Bailén; San Juan Bautista, de Navas de San Juan; Nuestra Señora de Alharilla, de Porcuna; Sierra de las Villas, de Villacarrillo; Bury Al-Hamma, de Baños de la Encina; Vera Cruz, de Begíjar; Sierra de la Grana, de Jamilena, y Virgen del Carmen, junto con Las Fuentezuelas, Az Zait, Santa Teresa, El Valle, Jabalcuz, Fuente de la Peña, San Juan Bosco y Santa Catalina, de Jaén capital.

Por último, también llevan a cabo la iniciativa la residencia escolar Valparaíso, de Beas de Segura; la Escuela Oficial de Idiomas Xauen, de Jaén, y las Escuelas de Arte Gaspar Becerra, de Baeza, y José Nogué, de Jaén.

METODOLOGÍA

El Programa proporciona los instrumentos para realizar programaciones e implementaciones conjuntamente, que al mismo tiempo tengan en cuenta la realidad de los medios de comunicación y la propia familia como contextos donde el Patrimonio se crea, se protege, se transmite o se pone en valor.

Por otro, ofrece recursos y herramientas claras, sencillas y útiles para que el profesorado se sienta capaz de poder aplicarlas. El fin de la educación patrimonial es conectar el Patrimonio depositaria. Esa conexión sólo es posible si se consigue con la sociedad, que es su generadora, propietaria y despertar la inquietud por conocer el Patrimonio en la comunidad educativa. "Para ello se ha de poner en marcha una metodología activa y participativa", ha concluido el delegado.