La crisis y el menor consumismo provocan un descenso de los residuos tratados, hasta las 668.000 T en el 2010

Actualizado 18/04/2011 13:03:01 CET

PALMA DE MALLORCA, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

La actual crisis económica ha conllevado una caída del consumo que ha tenido como consecuencia una disminución de los residuos y deshechos tratados en Mallorca. Así, el pasado año se trataron 668.344 toneladas de residuos, un 4,5% menos que en 2009, según han informado del Consell de Mallorca a Europa Press.

No obstante, los deshechos destinados al reciclaje han alcanzado las 58.846 toneladas, 2.288 más que en el 2009 (+4%), especialmente gracias al importante incremento del 13,43% que se ha experimentado en el caso del vidrio.

Más baja fue la subida experimentada en el caso de los envases ligeros, del 3,11 por ciento, al haber alcanzado las 10.995 toneladas, 332 más que en el año anterior. La única fracción reciclable que no experimentó ningún aumento durante el pasado año en relación al 2009 fue el papel y el cartón, que descendió un 1,29% (28.212 toneladas).

En cuanto a la cantidad de residuos, cabe destacar que bajaron un 9,26 por ciento. Del total de 462.919 toneladas de residuos urbanos, 446.389 fueron aportados por los ciudadanos en los contenedores, 446.389 por los usuarios particulares directamente a la planta y 11.159 fueron restos de basura procedente de otros servicios.

En este sentido, la Dirección Insular de Gestión de Residuos ha hecho hincapié en que el objetivo es que la cantidad de desechos no reciclables vaya descendiendo. En concreto, el objetivo del Plan Director es haber conseguido estabilizar la cantidad de residuos por habitante en el 2013, algo que, según han considerado gracias a este "tímido" descenso del 9,26%, "se está consiguiendo".

Uno de las bajadas más destacadas que tuvo lugar en el 2010 en relación al año anterior fue la del -32,87 por ciento, experimentada en la materia orgánica compostable. Este importante descenso se debe especialmente al decrecimiento del -85,85 por ciento de los restos de poda y de jardinería, a consecuencia de la puesta en marcha de una planta de secada solar que trata unas 30.000 toneladas al año de fangos.

Además, los lodos de depuradora bajaron un 8,8 por ciento, algo que tuvo lugar debido a que esta cifra es directamente proporcional al número de personas y estancias que hay en la isla. Mientras, la fracción orgánica de los residuos municipales aumentó un 21,76 por ciento, hasta las 11.319 toneladas.