Actualizado 02/06/2014 23:26

Maduro acusa a la MUD de condicionar el diálogo a la entrega de "cargos" para sus miembros

CARACAS, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha acusado este lunes a la Mesa de Unidad Democrática (MUD) de condicionar el diálogo para solucionar la crisis política que atraviesa el país a la entrega de "cargos" para sus miembros.

"Yo los llamo al diálogo y ellos dicen: 'Diálogo con resultados'. A pedir cargos", ha denunciado, aclarando que "el tiempo de pactos con la burguesía ya pasó", por lo que, si se reanudan las conversaciones con la oposición, "debe ser de frente al país".

A este respecto, ha recordado que, aunque antiguamente los debates en Venezuela eran "entre los grupos de la cúpula dominante", el fallecido presidente Hugo Chávez "rompió los moldes de la forma tradicional, de los intereses materiales".

Maduro ha explicado que "no solo se trata de denunciar y derrotar permanentemente a la derecha", a la que ha acusado de ser "el mal ejemplo de lo que debe ser Venezuela", sino de "ir abriendo el camino para la construcción social y económica de la nueva Venezuela".

No obstante, ha reconocido que el deber del Gobierno "es escuchar las críticas del pueblo que está definiendo desde la calle el rumbo de la Revolución Bolivariana". "Crítica y renovación, y aprender del pueblo que es el, que siente y el que sabe", ha dicho.

Maduro ha hecho estas declaraciones en la reunión que ha mantenido este lunes con las 509 Unidades de Batalla Bolívar-Chávez (UBCH) de cara al III Congreso que se celebrará entre el 26 y el 28 de julio, a las que ha solicitado más apoyo "para gobernar mejor", según ha informado Noticias24.

SUSPENSIÓN DEL DIÁLOGO

El diálogo político se congeló el pasado 12 de mayo, cuando la MUD anunció la suspensión "de las reuniones de los grupos de trabajo en rechazo a la decisión del Gobierno de continuar arremetiendo con represión injustificada".

También esgrimió como argumento "las declaraciones socarronas e insultantes del presidente de la Asamblea Nacional, que demuestran que el sector radical y militar del oficialismo que dirige está atentando contra la posibilidad de que el diálogo tenga éxito".

Asimismo, criticó que, a pesar de que hace un mes que comenzó el diálogo, "el Gobierno todavía no ha fijado fecha para reunirse con el movimiento estudiantil, que tiene sus propios portavoces y sus propias exigencias" ni con los trabajadores.

Por último, indicó que, a pesar de que la coalición opositora presentó hace semanas sus propuestas sobre la pacificación nacional y sus críticas a la ley de ordenamiento del territorio, que considera inconstitucional, aún no ha recibido respuesta.

DIÁLOGO POLÍTICO

El diálogo político arrancó el pasado 10 de abril en el Palacio de Miraflores gracias a la mediación del Vaticano y de los ministros de Exteriores de Colombia, Ecuador y Brasil, como representantes de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).

Después de los numerosos llamamientos realizados por Maduro, finalmente el sector más moderado de la MUD, liderado por su secretario ejecutivo, Ramón Guillermo Aveledo, y por su ex candidato presidencial, Henrique Capriles, decidió dialogar.

Para ello tuvo que renunciar al cumplimiento de una serie de requisitos previos por parte del Ejecutivo, lo cual ha creado una brecha en la coalición opositora, ya que otro sector se niega a sumarse a las conversaciones sin estas "condiciones elementales".

Los más radicales de la coalición opositora --entre ellos Leopoldo López y la ex diputada María Corina Machado-- exigen al Gobierno el fin de la represión de las protestas en su contra, la liberación de los detenidos en las mismas y el desarme de los grupos de civiles.

CRISIS VENEZOLANA

La crisis política en Venezuela estalló el pasado 12 de febrero, cuando arrancaron las protestas antigubernamentales y la represión de las mismas por parte de las fuerzas de seguridad y de civiles armados, que ya ha dejado 42 muertos, cerca de un millar de heridos y cientos de detenidos.

Desde entonces, opositores y oficialistas han marchado a diario para repudiar las acciones del contrario y llamar a un diálogo que aún no se ha producido porque la oposición exige antes la liberación de los detenidos, el desarme de los grupos pro gubernamentales y el fin de la represión.

La inestabilidad de Venezuela ha llevado a sus vecinos regionales a reunirse para buscar una solución. La Organización de Estados Americanos (OEA) se ha limitado a hacer un llamamiento al diálogo, a pesar de que Panamá había solicitado medidas efectivas, lo que ha llevado a Venezuela a romper las relaciones bilaterales.

UNASUR fue un paso más allá y, aunque expresó su respaldo a Maduro, creó una comisión de ministros de Exteriores que ha conseguido sentar a la mesa de negociaciones a Gobierno y oposición.

Más información