SORIA, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -
Soria albergará desde mañana y hasta el próximo viernes, 19 de diciembre, al III edición del festival de cine de Oriente Medio y del Magreb (Sinima) que organiza Cives Mundi y que albergará la proyección de once producciones videográficas de ocho países.
Según informaron a Europa Press fuentes de la organización 'Sinima III', patrocinado por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), está integrada por once producciones videográficas de ocho países --Marruecos, Líbano, Palestina, Egipto, Israel, Bélgica, Francia y España-- que permitirán conocer los puntos de vista de sus cineastas sobre situaciones, problemas e incluso costumbres que en Occidente se perciben desde ópticas y tópicos "muy distintos".
Estas producciones recogen una "gran diversidad" de trabajos, cuyo denominador común es "la libre expresión y reflexión" sobre los miedos y placeres individuales y colectivos, lo que permite construir una visión "polifacética" sobre el conflicto palestino-israelí, ligado a la situación de El Líbano.
A través de las producciones se presentan otros temas como la vida actual de veteranos árabes de la Segunda Guerra Mundial o la de las jóvenes en el Egipto moderno y, principalmente, ciertas costumbres y tradiciones marroquíes.
De este modo, mañana se proyectará 'La Couleur du Sacrifice' ('El color del sacrificio'), producción belga de Mourad Boucif; el martes será el turno de 'From Beirut to... Those who Love Us' ('Desde Beirut a los que nos quieren'), de Líbano; 'Beirut: All Flights Cancelled' ('Beirut, todos los vuelos cancelados'), de Katia Saleh (Líbano) y 'July Trip. Viaje en julio', coproducción franco-libanesa de Waël Noureddine.
El miércoles 17 de diciembre los espectadores podrán acercarse a 'El Ghetto de Qalquilia', producción hispano-palestina de Alberto Arce y Cristian Tapies; 'The Mall' ('El centro comercial'), trabajo israelí de Jonathan Ben Efrat; 'Tunnel Trade' ('El túnel del comercio'), palestina de Saeed Taji Farouky mientras que el jueves será el turno de 'El-Banate Dol' ('Estas niñas'), película egipcia de Tahani Rached.
Por último el viernes llegarán a la gran pantalla 'Cadre' ('Cuadro') de Wahid El Moutanna, de Marruecos; 'La Caravanne de Mé Aïsha' ('La caravana de mi Aïsha'), producción franco-marroquí de Dalila Ennadre y 'Last Night Dirk', película marroquí de Abu Ali.
El festival Sinima, que significa 'cine' en árabe, tiene en su III edición el propósito de "ayudar a comprender" y "saber más" sobre culturas y modos de vida "diferentes" así como de "hacer oír de nuevo" las voces de los que "más sufren" en el "terrible y enquistado" conflicto palestino-israelí.
El cine nacional árabe comenzó "relativamente tarde" y uno de los primeros países en desarrollarlo fue Egipto aunque "poco a poco" los diferentes países de Oriente Medio fueron produciendo mayor número de obras aunque sólo algunos "cuentan con una industria cinematográfica", principalmente los del área mediterránea.
Marruecos se ha convertido en la actualidad en el gran plató de exteriores del cine de Hollywood y la producción de los países del Magreb camina "entre una serie de títulos comerciales estándar y los audiovisuales de autores concienciados y comprometidos".
El mundo árabe cuenta, sin embargo, con un "considerable número" de cineastas "muy bien preparados" que cursan estudios, en su mayoría, en países europeos, Estados Unidos y Canadá.
"Las nuevas tecnologías, en especial el vídeo digital, que han abaratado los costes, han facilitado asimismo una emergente producción de cine independiente muy apegado a los problemas y situaciones de sus respectivos países, sobre todo en lo relacionado con el conflicto palestino-israelí, en los problemas de refugiados, desplazamientos de población y falta de raíces y en la situación de la mujer en el mundo musulmán", destacaron las mismas fuentes.
Sus "renovados" enfoques y las "originales" narrativas son sus aportaciones "más características".
Las películas palestinas son "hijas" del cine nacido en los años 80 de la mano de autores palestinos y de algunos realizadores libaneses y sirios ya que, antes de esta década, la mayoría de estos trabajos --documentales de intervención o testimoniales--, estaban ligados a la OLP.
En Beirut se fueron sumando cineastas locales a la iniciativa palestina hasta que de nuevo, con la invasión israelí de Beirut de 1982 y con la guerra civil libanesa de fondo, la situación "empeoró" mientras que el punto de inflexión en la cinematografía palestina llegó de la mano de Michel Kheleifi quien, tras haber realizado varios documentales con "reconocido éxito", llevó a la escena internacional el cine palestino con su largometraje de ficción 'Boda en Galilea'.
En los últimos años se han creado redes significativas para la exhibición de películas de Oriente Medio fuera de la zona y, en este ámbito, tienen "vital importancia" las redes de cineastas en la diáspora que son los principales promotores de festivales en el mundo entero.
"Reconstruyéndose a sí mismos quizás sin proponérselo, los cineastas libaneses han logrado retratar una sociedad que ha tenido que labrarse su propia historia, fuera de las cumbres y mesas de negociaciones políticas", señalaron desde la organización antes de recordar que en los años 70 comenzó el movimiento que creó un nuevo espacio que rechazaba frontalmente las referencias comerciales egipcias y buscaba alternativas y que, además, pretendía dar al cine una dimensión "más intelectual".