Las mujeres ganan peso en el engranaje yihadista

Actualizado 18/11/2015 15:54:11 CET
Mujer yihadista, terrorismo
REUTERS

MADRID, 18 Nov. (EDIZIONES) -

La mujer que se ha inmolado este miércoles en París en el marco de la última operación policial contra presuntos yihadistas vinculados a los atentados del viernes es el último caso de presencia femenina en el engranaje terrorista. Se trata de una tendencia cada vez más común y que ya habían detectado las fuerzas y cuerpos de seguridad españolas en sus últimas investigaciones.

Hay casos de madres que influyen de manera directa sobre sus hijos a la hora de tomar la decisión de irse a combatir a Siria, jóvenes dedicadas a la captación de otras chicas para el Estado Islámico o incluso menores de edad que mienten a sus padres siguiendo la promesa de convertirse en "guerreras yihadistas".

Los expertos en el análisis de la amenaza yihadista advierten de que se trata de un fenómeno al alza y que las mujeres llegan a desempeñar un papel clave en algunos cometidos.

"No olvidemos que en lo que respecta al Estado Islámico su vocación es crear un califato y en el que evidentemente si lo consiguen, que esperemos que no, habrá una cotidianeidad, una vida ciudadana y social que incluirá a las mujeres", advierte el profesor de Relaciones Internacionales de la UNED, Carlos Echeverría.

"Dentro de la metamorfosis dinámica del fenómeno terrorista la mujer va a ir adquiriendo un papel más significado y en el peor de los aspectos, es decir, que las veremos incorporarse a las funciones violentas.

Cada vez se detecta un peso especifico mayor en este fenómeno", indica en declaraciones a Europa Press el experto en movimientos terroristas José María Gil Garre, quien, no obstante, advierte de la singularidad de la inmolación de este miércoles.

"VERDADERAMENTE EXCEPCIONAL"

"Sería el primer caso de inmolación de una mujer en una acción en occidente, es algo verdaderamente excepcional, no ha habido más de 90 casos de mujeres que se han inmolado desde los noventa", detalla Gil Garre, quien pide tiempo para analizar los términos en los que se ha producido la inmolación, ya que se puede deber a una reacción de respuesta a la intervención policial.

Sin embargo, este experto no obvia el componente estratégico que suponen las inmolaciones de mujeres desde el punto de vista propagandístico ya que causan mayor sorpresa.

En España son numerosos los casos de operaciones policiales recientes que han tenido la presencia de mujeres. El pasado 6 de noviembre la Policía Nacional detuvo en el aeropuerto de Málaga a una joven española que volvía de Siria donde llevaba un año viviendo en compañía de su marido, arrestado días después también en Marruecos.

Antes de eso, la Guardia Civil arrestó el 20 de octubre ya en el aeropuerto de Madrid Barajas a la joven almonteña María Cala Márquez, quien había experimentado un proceso de 'adoctrinamiento express' en menos de un año.

Su objetivo era viajar a Turquía presuntamente para encontrarse con un joven egipcio al que había conocido por Internet y juntos adentrarse en Siria para engrosar las filas de Estado Islámico.

"ENCONTRARSE CON EL VERDADERO ISLAM"

"El telón de fondo que no hay que perder de vista es que muchas mujeres que dan este paso, muchas voluntariamente, lo dan hacía algo que para nosotros es retrogrado, pero que para ellas es encontrarse con el verdadero Islam, por eso es tan importante el combate ideológico", opina Echeverría.

"¿Cómo tiene que ser el carácter de una mujer que ya ha perdido un hijo en Siria y está dispuesta a enviar a otros dos?", se pregunta Gil Garre en alusión a la madre de familia detenida el pasado 31 de enero y ahora en prisión por planificar el alistamiento de sus dos hijos de 16 años en las filas de uno de los grupos que operan en Siria al servicio del Estado Islámico.

"Sus motivaciones a veces son más profundas que las de ellos. Las que actúan con un papel relevante son absolutamente ideologizadas", explica.

Las mujeres también han cobrado una especial relevancia en el campo del adoctrinamiento y el proselitismo. "Tienen una gran capacidad de convencer algunas de ellas", según dice Echeverría, que se remite al ejemplo de la marroquí Fatiha Mejati, un referente en el mundo salafista principalmente por su proliferación de mensajes en las redes sociales.

Vivió en el Afganistán de los talibanes hasta la intervención americana y ahora se encuentra en Siria, según anunció ella misma en Twitter. Su marido y uno de sus hijos murieron combatiendo para Al Qaeda.

En Arrecife (Lanzarote) fue arrestada Silvia C.C. acusada de ser una "activa reclutadora" de chicas para el Estado Islámico. La mujer llegó a gestionar la salida inminente de España de una de las jóvenes, si bien finalmente no logró que ninguna de las simpatizantes de la organización terrorista abandonara territorio nacional y accediera a ningún lugar de combate controlado por el Daesh.

SE HACEN PASAR POR HOMBRES

Gil Garre lleva años monitorizando perfiles yihadistas en las redes sociales: "la mujer actúa en la redes sociales como un objeto dinamizador y llegan a ponerse con perfiles de chicos para hacer las captaciones. Tienen un papel más activo de lo que nos creemos".

El 16 de diciembre de 2014 la Policía Nacional y la DGST de Marruecos detuvieron a una célula yihadista de captación integrada por seis personas de las cuales cuatro eran mujeres. Se dedicaban básicamente a la captación de mujeres para integrar las filas del Estado Islámico. Las principales herramientas que utilizaban eran las redes sociales y los foros privados de WhatsApp.

Comenzaban seduciéndolas denunciando la "crisis de valores en occidente" y cuando pasaban los filtros correspondientes se las invitaba a "pasar a la acción". Le prometían una vida idílica como "verdaderas guerreras yihadistas" o como esposas de algún muyahidin. Y bajo esas promesas son muchas las que emprendieron un viaje con destino dudoso.

MUCHAS SE ARREPIENTEN

El pasado mes de enero una joven ceutí de 18 años fue detenida en Turquía poco antes de ser trasladada a Siria. Días antes había dicho en casa que iba a hacer unas compras a Marruecos.

"Quienes abrazan el yihadismo salafista abrazan una versión rigorista del islam que relega a la mujer dentro de esa dimensión conservadora", avisa Echeverría. De hecho, aquella joven ceutí no tardó en darse cuenta de su error y tuvo tiempo de escribir con su móvil mensajes de auxilio a un familiar al poco de llegar a Turquía.

Según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista, llegó incluso a pedir que la detuviese la policía si era necesario, pero no quería seguir adelante con su aventura a pesar de que a su llegada a España le puede esperar una condena por terrorismo.

Según relataba la chica en esas comunicaciones, sus captores le informaron nada más llegar de que le iban a retirar el móvil y que, desde entonces, iba a tener que vestir siempre con nikab, un velo que les cubre el rostro.

El arrepentimiento es una tónica general de muchos de los que han viajado desde España a lugares de conflicto para hacer la yihad, según las fuentes consultadas. Estas mismas fuentes aseguran que cuando se producen procesos de 'adoctrinamiento express' (pueden durar apenas semanas), la ideologización es endeble y las dudas aparecen en cuanto se producen los primeros contratiempos.

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