Santa Cruz de Tenerife es la segunda ciudad española con la tarifa más cara del agua

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 24 diciembre 2008 11:39

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 24 Dic. (EUROPA PRESS) -

Consumidores en Acción ha detectado diferencias de hasta el 395 por ciento en las tarifas del suministro domiciliario de agua de veintiocho ciudades españolas, entre las que se incluye Santa Cruz de Tenerife, lo que supone 307,44 euros (más IVA) al año.

El consumo mensual de 10 metros cúbicos de agua con un contador individual de 13 milímetros cuesta en la capital tinerfeña un total de 16,49 euros, lo que la convierten en la segunda ciudad española con la tarifa más cara, tan sólo superada por Murcia (18,72), a lo que se añade un aumento del precio del 2 por ciento con respecto a 2007.

Facua ha exigido a los ayuntamientos la participación de las asociaciones de consumidores en el diseño de las tarifas y la implantación del ciclo integral del agua, ya que una de las principales carencias existentes en numerosos municipios españoles es la no depuración de las mismas. Ambas reivindicaciones están entre las principales directrices de la Directiva Marco del Agua, aprobada en 2000 y que entra en vigor en su totalidad en 2015.

En noviembre de este año, la Comisión Europea (CE) ha amenazado con emprender acciones legales por incumplir las normas de tratamiento de las aguas residuales en más de 400 pueblos y ciudades. Esto supone que se viertan a ríos y mares aguas residuales que no se han tratado correctamente. Facua ha criticado esta situación, algo que ya denunció públicamente en 2007.

El estudio revela que el consumo mensual de 10 metros cúbicos de agua, dentro de un perfil de familia de cuatro miembros, supone un importe medio de 11,03 euros más IVA si el contador individual tiene un calibre de 13 milímetros, un 4,8 por ciento más que en 2007 (entonces suponía 10,53 euros) y de 12,52 euros si es de 15 milímetros, un 4,3 por ciento por encima del año anterior (12 euros).

Estas cifras, que incluyen las cuotas fijas y variables relativas tanto al abastecimiento como al saneamiento de agua, se elevan a 21,15 y 22,63 euros al mes, respectivamente, si el consumo es de 20 metros cúbicos. Las subidas con respecto a 2007 son en estos casos del 4,4 por ciento (suponía 20,27 euros) y el 4,1 por ciento (21,74 euros).

Pero las tarifas son muy distintas en función de cada ciudad. Así, el consumo mensual de 10 metros cúbicos representa en Castellón 4,79 euros o 6,49 euros, en función de si el contador tiene un calibre de 13 o 15 milímetros, frente a los 16,49 y a los 18,72 euros que cobran en Santa Cruz de Tenerife y Murcia si es de 13 milímetros, y los 21,95, 23,77 y 32,11 euros que se llega a alcanzar en la capital tinerfeña, Murcia y Alicante si es de 15 milímetros.

DIFERENCIAS DESPROPORCIONADAS

Como viene poniendo de manifiesto Facua en los estudios realizados cada año desde 2004, la diferencia de tarifas entre la ciudad más cara y la más barata es desproporcionada, alcanzando actualmente el 395 por ciento en el caso del consumo mensual de 10 metros cúbicos. Esto representa una diferencia anual en las facturas de nada menos que de 307,44 euros (siempre más IVA).

Si la familia consume 20 metros cúbicos, las diferencias llegan hasta el 386 por ciento, suponiendo una variación en la facturación de hasta 468,00 euros. Para los consumos de 20 metros cúbicos, Castellón es la ciudad con el suministro de agua más económico para los contadores de 13 milímetros, frente a Murcia, que tiene las tarifas más caras. En el caso de los contadores de 15 milímetros, Pamplona tiene las tarifas más bajas, con un importe de 10,11 euros, mientras que Alicante es la más cara, 49,11 euros.

Con respecto a Santa Cruz de Tenerife, en el caso de los contadores de 13 milímetros, se coloca como la octava ciudad con la tarifa más cara (24,98 euros), mientras que en los contadores de 15 milímetros, sube cuatro puestos y pasa a convertirse en la cuarta ciudad española con la tarifa más cara con 30,44 euros, tan sólo superada por Córdoba (30,62 euros), Murcia (36,97 euros) y Alicante (49,11 euros).

Facua ha advertido que "no siempre" puede considerarse "positiva una tarifa muy baja y negativa una muy alta, ya que resulta necesario que las suministradoras apliquen tarifas progresivas que penalicen los metros cúbicos consumidos en exceso (siempre que se bonifique a las familias numerosas), algo que no ocurre en todos los casos. Asimismo, hay que tener en cuenta que entre las ciudades con las tarifas más bajas uno de los motivos es, en ciertos casos, que no depuran las aguas, otro aspecto negativo".

Sólo trece municipios, menos de la mitad de los analizados por Facua, aplican factores de corrección a las familias que superen un determinado número de miembros, también con criterios diferentes según la ciudad. Y es que la asociación entiende que el concepto de ahorro o despilfarro no puede desvincularse del número de habitantes de la vivienda.

CARENCIA NORMATIVA

En España, el suministro domiciliario de agua es una competencia de los ayuntamientos, que otorgan las concesiones del servicio a empresas públicas, privadas o mixtas. Con la excepción del Reglamento de Suministro Domiciliario de Agua de Andalucía, los derechos y obligaciones de los usuarios y las empresas suministradoras únicamente se establecen mediante ordenanzas municipales o los acuerdos que regulan las concesiones, una dispersión que provoca que no estén garantizados unos requisitos mínimos de calidad del servicio a nivel nacional y la existencia de facturas con conceptos muy dispares y difíciles de entender para los usuarios debido a su complejidad.

Facua ha demandado una norma de ámbito nacional que regule aspectos como los procedimientos para la aprobación de las tarifas, que deben incluir el trámite de audiencia de las asociaciones de consumidores, las indemnizaciones a percibir si se producen cortes del suministro por motivos que no respondan a fuerza mayor o acciones de terceros, la periodicidad de lectura de los contadores y facturación, las condiciones de presión y caudal mínimas exigibles por los usuarios, los procedimientos y requisitos para las bajas en el servicio, los conceptos incluidos en las facturas y los sistemas para la resolución de las reclamaciones.

La asociación también reivindica la obligación de que las empresas cuenten con teléfonos gratuitos y oficinas para la atención a los usuarios y señala la necesidad de que estén adheridas al Sistema Arbitral de Consumo.

METODOLOGÍA

Para realizar este estudio, donde los datos se ofrecen sin incluir el IVA, Facua ha tenido en cuenta el ciclo integral del agua, esto es, las cuotas fijas y variables facturables tanto por el abastecimiento como por el saneamiento, alcantarillado, depuración y/o vertidos, excluyendo tanto posibles cánones o recargos relacionados con la mejora de infraestructuras, impulsión, sequía, así como el alquiler y/o mantenimiento de contadores (que se cobra en once de las ciudades). En algunas ciudades el contador es propiedad del consumidor y no de la empresa suministradora.

Las cuotas fijas o de servicio son las que hay que pagar aunque no se haga uso del mismo, mientras que las variables o de consumo dependen del volumen de agua consumida. Tampoco se ha reflejado la existencia o no de bonificaciones a las familias numerosas, para evitar que se penalicen consumos elevados que en estos casos resultan justificados, o a usuarios de rentas bajas.

Para evaluar las cuotas fijas y variables de abastecimiento y saneamiento se ha tomado como referencia un cliente con periodicidad mensual donde viven un total de cuatro miembros. Para dicho estudio se han establecido dos consumos medios, de 10 y 20 metros cúbicos, obtenidos por contadores individuales de 13 y 15 milímetros de calibre.

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