Afganistán- El Gobierno estima que las hostilidades y el deterioro de la seguridad continuarán durante todo el invierno

Actualizado 21/10/2006 16:45:41 CET

No prevé que el riesgo aumente en la provincia de Badghis, donde España asume las tareas de reconstrucción militar y civil

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las hostilidades de grupos armados e insurgentes talibanes contra las tropas internacionales y el consiguiente deterioro de la seguridad en Afganistán se mantendrán, a diferencia de lo ocurrido en años anteriores, durante todo el invierno, según explicaron a Europa Press fuentes gubernamentales.

Las fuentes consultadas señalaron que los grupos talibanes se encuentran ahora "mucho más activos" que en años anteriores y que la llegada del invierno, que en Afganistán supone una pronunciada bajada de las temperaturas e intensas nevadas, no marcará el tradicional parón de las hostilidades y la subsiguiente reanudación de los ataques en primavera.

La actividad de los grupos terroristas, insurgentes y talibanes que operan en el territorio afgano comenzaba generalmente con la llegada de la primavera y, tras alcanzar sus máxima cotas en verano, se detenía con la bajada de las temperaturas y la caída de las primeras nieves. Era entonces entonces cuando terroristas, insurgentes y talibanes se replegaban hacia posiciones protegidas en las zonas montañosas del país y cesaban sus hostilidades.

El principal cambio registrado este año ha sido que la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) ha procedido a extender su zona de responsabilidad a toda la zona sur del país, lo que le ha llevado a enfrentarse directamente, con el apoyo del Ejército afgano, contra los grupos refugiados en ese área y que dichos grupos se hayan visto obligados a trasladarse y buscar nuevos emplazamientos. Este cambio significativo en la situación y la misión de la ISAF, según las fuentes consultadas por Europa Press, ha tenido una clara traducción en un incremento de los ataques y en la previsión de que no vaya a registrarse el mencionado parón invernal.

Tras las operaciones que ha desplegado en la zona sur del país asiático, la ISAF procederá próximamente a desarrollar nuevos operativos militares para asegurar toda la zona este, de la que asumirá su control incorporando bajo su mando a efectivos de la operación Libertad Duradera. Tanto la zona sur como la zona este habían sido hasta este año de exclusiva responsabilidad de Libertad Duradera, dirigida por el Ejército estadounidense y con carácter netamente antiterrorista.

Los principales reductos de los grupos talibanes y los movimientos insurgentes se habían mantenido desde el final de la última guerra en la zona sur y este pero, con la llegada de las tropas aliadas, se han visto obligados a huir hacia otras zonas con el correspondiente aumento de la inseguridad.

Así lo reconoció esta misma semana, el pasado jueves, el propio ministro de Defensa, José Antonio Alonso, en su comparecencia parlamentaria para informar de la situación de las tropas españolas. Alonso advirtió de que la seguridad en el país asiático "se dispersa" conforme se van eliminando "los refugios" de los talibanes y los grupos terroristas y reconoció el "deterioro de la seguridad" registrado conforme se ha extendido la misión de la ISAF a toda la zona sur del país. "Se ha revuelto el avispero", admitió el ministro.

Naciones Unidas, cuyo mandato ampara la operación desplegada por la OTAN en Afganistán, constató en el último informe elevado por su secretario general, Kofi Annan, al Consejo de Seguridad un aumento del número de incidentes armados que se producen cada mes (de 300 a 500 incidentes) y del número de ataque suicidas, de las 17 acciones del pasado año a los 65 ataques suicidas de los primeros ocho meses de este año.

En su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso, Alonso también explicó que el aumento del riesgo y el deterioro de la seguridad afecta en menor medida a la zona oeste, en la que están emplazados los dos destacamentos españoles desplegados en el marco de la ISAF.

MAYOR RIESGO EN HERAT QUE EN BADGHIS

Las fuentes consultadas por Europa Press coinciden en este análisis, principalmente en la previsión de que el destacamento de Bagdhis no vaya a ser objeto de las hostilidades de los insurgentes y talibanes. No obstante, sí consideran que el mayor riesgo lo afronta el destacamento que lidera la Base de Apoyo Avanzado de Herat y especialmente su Compañía de Reacción Rápida, que es la que debe apoyar las cuatro provincias de la zona oeste y, por tanto, operar en Farah, la provincia limítrofe con la zona sur --la más expuesta por tanto a las hostilidades-- y de responsabilidad del Ejército estadounidense, cuyas tropas cosechan el mayor rechazo en el país asiático.

La provincia de Farah ha sido la más castigada por los insurgentes de las cuatro que integran la zona oeste y allí es donde las tropas españolas han sufrido las mayores hostilidades. Allí perdió la vida el 8 de julio el soldado paracaidista Hernández Seminario al ser alcanzado su convoy por la explosión de una mina anticarro y allí fue atacado un convoy de dos vehículos con agentes del Centro Nacional de Inteligencia el pasado 14 de agosto.

Las tropas españolas han sufrido este año cinco ataques directos, el primero de ellos el pasado 16 de abril cuando una patrulla de la Legión fue atacada con disparos de arma ligera a 60 kilómetros de Herat. El último ataque fue el pasado 22 de septiembre, cuando un grupo de insurgentes atacó a efectivos del destacamento español en Bagdhis y de la Policía afgana en un control de carretera.

La Base de Apoyo Avanzado de Herat, dirigida por el destacamento español, sufrió a finales del pasado año su primer ataque con un proyectil, que se saldó con daños materiales y que provocó un reforzamiento de las medidas de seguridad. Al estar al mando de la base logística de la zona oeste, el Ejército español lidera también la Compañía de Reacción Rápida (QRF) de la FSB, que se encarga de auxiliar a los cuatro Equipos de Reconstrucción de la zona oeste (Badghis, bajo mando español; Farah, estadounidense; Herat, italiano; y Ghor, de mando conjunto lituano-danés).

España mantiene en Afganistán en el marco de la ISAF un contingente de unos 690 militares, destacados en su mayoría en la Base de Apoyo Avanzado de Herat (FSB) y al frente del Equipo de Reconstrucción Provincial de Badghis, con sede en Qala-I-Now, así como varios oficiales destinados en el Mando Coordinador de la zona oeste de la ISAF en Herat y en el Cuartel General aliado en Kabul y un destacamento de apoyo aéreo en Manás (Kirguistán).