Actualizado 13/03/2007 01:01 CET

Marruecos rechaza calificar de atentado la explosión del cibercafé de Casablanca

CASABLANCA/MADRID, 13 Mar. (OTR/PRESS) -

El Ministerio del Interior marroquí rechaza de momento poner la etiqueta de 'atentado' a la explosión que se registró a última hora de la noche del domingo en un cibercafé del área comercial Sidi Moumen, en Casablanca, y que causó cuatro heridos. Según un portavoz del Gobierno del reino alauí, no están claras las circunstancias en las que Abdelfettah Raydi, de 23 años, decidió inmolarse dentro del local, aunque la primera versión de los hechos habla de una discusión con el encargado del cibercafé. Al parecer, el suicida se benefició en 2005 de un indulto real para salir de prisión, donde fue a parar en 2003 por delitos relacionados con el terrorismo.

A las 22.00 horas del domingo, dos jóvenes entraron en un cibercafé de Sidi Moumen, una famosa área comercial de la ciudad de Casablanca, a unos 90 kilómetros al Suroeste de Rabat. La versión de los hechos que aporta la agencia oficial Mahgreb Arabe Presse (MAP) recogida por OTR/Press, es que cuando los dos jóvenes trataron de utilizar los ordenadores del local para acceder a páginas web que "hacen apología del terrorismo".

Cuando el hijo del propietario del cibercafé les prohibió hacerlo, se inició una discusión que acabó cuando Abdelfettah Raydi detonó los explosivos que portaba consigo. La deflagración destruyó por completo el interior del local, aunque no pudo ser de gran intensidad ya que tanto el hijo del propietario, como el acompañante del suicida y otras dos personas que se encontraban en aquel momento en el cibercafé, resultaron únicamente heridos por la explosión.

De hecho, el acompañante del suicida, que la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGNS) identificó como Youssef Khoudri, de 17 años, pudo escapar del lugar de los hechos pese a sus heridas. Fue posteriormente detenido por las autoridades marroquíes y trasladado al hospital Mohamed V de Casablanca, donde se le atendió de quemaduras y una herida en la garganta, explicó un portavoz del Ministerio del Interior marroquí, Abderrahman Achour, que indicó que debido a la herida en la garganta el interrogatorio al que se le sometió fue limitado.

"No sabemos si fue la explosión fue un atentado suicida o que el explosivo se activó repentinamente durante la discusión", motivo por el cual se rechaza de momento calificar de 'atentado' la explosión, explicaron fuentes consultadas por 'Al Jazeera' que reclamaron permanecer en el anonimato. "El joven solía acudir al cibercafé a visitar páginas web yihadistas y la discusión se generó tras la decisión del dueño del cibercafé de impedirle, esta vez, acceder a ese material de propaganda", añadió.

NIVEL DE ALERTA TERRORISTA

Según Hasan al-Rashedi, corresponsal de la cadena en Marruecos asegura que los jóvenes entraron en el cibercafé para obtener información de un ataque planeado previamente. La DGNS ha abierto una investigación para clarificar los hechos que envolvieron a la explosión en Sidi Moumen, el barrio en el que vivieron los 13 suicidas que mataron a 46 personas en el último atentado que recuerda Casablanca, el 16 de mayo de 2003.

Recientemente, las autoridades marroquíes habían elevado el nivel de alerta antiterrorista después de que el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) se denominara a sí mismo en un comunicado Organización de Al Qaeda en el Magreb Islámico, lo que ha derivado en una mayor preocupación de los gobiernos del Norte de África en que este hecho se traduzca en un incremento de la violencia terrorista en la región.

La semana pasada las autoridades arrestaron a Saad Husaini, alias 'Mustafa' y 'Nabil', de 38 años, presunto responsable de la comisión militar del GICM. La Policía de Marruecos sospecha que podría estar relacionado con los atentados de 2003 en Casablanca y los atentados del 11-M en Madrid.