Líbano.- El 'número dos' de Hezbolá asegura que la milicia se está "rearmando" y acusa a EEUU de armar a sus oponentes

Actualizado 11/04/2007 15:51:37 CET

LONDRES, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

El 'número dos' de Hezbolá, el jeque Naim Qasim, admitió hoy que la milicia chií libanesa se está rearmando y no descarta un nuevo enfrentamiento con Israel, al tiempo que acusó a Estados Unidos, y en particular a su vicepresidente, Dick Cheney, de armar a los detractores de Hezbolá, en una entrevista concedida al diario británico 'The Guardian'.

Según Qasim, Hezbolá no descarta un nuevo enfrentamiento con Israel este verano y de hecho, confirmó, se está rearmando. "Estamos preparados para la posibilidad de otra aventura o la demanda de la política estadounidense que pueda empujar al Ejército israelí en esa dirección", afirmó.

Por otra parte, acusó a Estados Unidos de llevar a cabo "una guerra en la sombra" contra Hezbolá dentro de Líbano. "Dick Cheney ha dado órdenes para una guerra encubierta contra Hezbolá", afirmó Qasim, precisando "actualmente hay un programa norteamericano que está usando Líbano para sus metas en la región".

Estas acusaciones se producen tras las informaciones aparecidas en la prensa británica y estadounidense según las cuales la Agencia Central de Inteligencia (CIA) ha sido autorizada para emprender acciones encubiertas contra la milicia chií en el marco de la estrategia de la Administración Bush para evitar la expansión de la influencia iraní en la zona.

"Esto ocurre con el conocimiento del primer ministro (libanés Fuad Siniora) y es facilitado por las fuerzas de seguridad bajo su mando", denunció Qasim, que precisó que actualmente existe un número creciente de miembros contrarios a Hezbolá en el seno de las fuerzas de seguridad. "Las fuerzas de seguridad internas no han conseguido desempeñar un papel equilibrado", añadió, subrayando que "la cuestión sectaria es muy delicada cuando se refiere a los servicios de seguridad".

Por otra parte, el 'número dos' de Hezbolá acusó a Washington de minar los intentos por parte del Gobierno libanés y la oposición encabezada por la milicia chií de llegar a un compromiso que resuelva la crisis política desencadenada por la salida de seis ministros del Ejecutivo tras respaldar éste un tribunal internacional para el caso del asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri.

"Nosotros pensamos que si no fuera por la interferencia estadounidense, habríamos resuelto la cuestión de la participación en el Gobierno hace mucho tiempo", aseveró. "Estados Unidos está obligando a las fuerzas gubernamentales a prolongar esta crisis, porque quieren un premio por ello (...) quieren vincular a Líbano en las negociaciones que benefician a Israel y su plan para un nuevo Oriente Próximo".