Actualizado 13/04/2007 18:35 CET

Blix insta a EEUU a renunciar a los ensayos nucleares para servir de ejemplo al resto del mundo

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión de Armas de Destrucción Masiva (ADM) de la ONU, el sueco Hans Blix, instó hoy a Estados Unidos a renunciar completamente a los ensayos nucleares para servir de ejemplo a otros países del mundo, entre los que mencionó expresamente a China, India e Irán, "y así sucesivamente". Asimismo, pidió a Teherán que suspenda "momentáneamente" cualquier actividad relacionada con el ciclo de combustible que contribuya a aumentar la tensión, aunque admitió que exigir la suspensión del enriquecimiento de uranio como "condición 'sine qua non'" es "humillante para Irán".

Los Estados con capacidad nuclear deberían plantearse la posibilidad de "gestionar sus necesidades de defensa sin armas nucleares, como ya hace todo el mundo", declaró Blix en Madrid con motivo de la presentación del informe 'Las armas del terror. Liberando al mundo de las armas químicas, biológicas y nucleares', elaborado por la Comisión que él preside y que fue entregado a la ONU en junio de 2006.

En este sentido, se lee en el informe, los Estados deberían "empezar a prepararse para la prohibición de armas nucleares mediante medidas prácticas y graduales conjuntas que incluyan definiciones, parámetros y requisitos de transparencia de desarme nuclear".

El problema, a juicio de Blix, es que, a diferencia de las Convenciones internacionales contra las armas químicas y las armas biológicas (aunque en el caso de estas últimas, lamentó, "se sigue careciendo de mecanismos de inspección"), "no hay Convenciones que prohíban la producción y uso de las armas nucleares", declaró el diplomático sueco.

Según Blix, el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) establece claramente que los Estados no nucleares deberían renunciar a adquirir armas atómicas y que, paralelamente, los entonces Estados nucleares --actualmente son nueve, frente a los cinco que había en 1968, cuando se aprobó-- deberían al mismo tiempo negociar su desarme "con el objetivo de llegar a un mundo sin armas nucleares".

Casi 40 años después de la firma del TNP, "aún no hay un mundo sin armas nucleares". El TNP no sólo no ha impedido que países como India, Pakistán e Israel desarrollen estas armas sin adherirse al tratado, o que Libia y Corea del Norte haya incumplido sus obligaciones, sino que "los Estados no nucleares se sienten engañados al ver que los Estados nucleares no se desarman a la vez que se les prohíbe adquirir las armas", afirmó Blix, una situación que calificó de "fracaso gigantesco" del TNP.

Blix recordó que durante la Guerra Fría, cuando en el mundo había 55.000 cabezas nucleares, la población de los países se movilizaba en favor del desarme, pero que con la caída de la URSS "la gente se sintió aliviada y se apartó del tema porque empezó a sentir que no tenía nada que perder".

En este sentido, recordó que en la actualidad aún hay 27.000 cabezas nucleares --12.000 de ellas desplegadas activamente-- y que sigue siendo necesario que la sociedad civil y los grupos de estudio presionen a los Gobiernos en favor de la desaparición de estas armas.

ENSAYOS NUCLEARES E IRÁN

Entre las recomendaciones del informe de la Comisión presidida por Hans Blix destaca la promoción de medidas en favor de la eliminación mundial de material fisionable, así como el compromiso de los Estados nucleares a "no ser los primeros en utilizar" estas armas, a revisar sus planes militares y a no desplegar ningún arma nuclear, "de ningún tipo", en territorio extranjero.

Aparte, se pide expresamente a Estados Unidos y Rusia que inicien negociaciones para la conclusión de un nuevo tratado de reducción de armas estratégicas, que publiquen sus existencias totales de armas nucleares y que coloquen el material fisionable "que exceda de lo que resulte necesario para sus programas militares" en salvaguardia de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA).

Un punto particularmente destacado por Blix es el referente a la prohibición de los ensayos nucleares, tal como fue aprobado en 1996 mediante un Tratado internacional que no ha sido ratificado por Estados Unidos. El informe insta a Washington a "reconsiderar su posición" y a "reconocer que su ratificación desencadenaría otras ratificaciones necesarias". Según Blix, la ratificación por parte de Estados Unidos animará a otros países a hacer lo mismo, países "como China, India, Irán, y así sucesivamente".

Otro aspecto destacado por Blix es el referente a la producción de material que podría ser utilizado para fabricar armas atómicas. En este sentido, el informe pide que continúen las negociaciones para incitar a Irán a "que suspenda toda actividad sensible relacionada con el ciclo de combustible", ratifique el Protocolo Adicional de 1997 --cuyo objetivo es garantizar es que no se desvíe hacia uso militar el material nuclear declarado, así como la inexistencia de material y actividades nucleares no declaradas-- y vuelva a cooperar plenamente con la AIEA.

A juicio de Hans Blix, en el transfondo de este problema está la creciente dicotomía en el suministro de combustible entre "los países que tienen uranio enriquecido y los que no lo tienen", y planteó como posible solución la propuesta del director general de la AIEA, Mohamed ElBaradei, de crear una especie de "banco mundial de combustible nuclear en el que puedan comprar y vender todos aquellos que tengan credenciales en cuanto a su proliferación".

Entre los asistentes al acto se encontraba el embajador de Irán en España, Seyed Davud Salehi, quien intervino para insistir en que el proceso de enriquecimiento de uranio en su país tiene fines exclusivamente energéticos y que Irán, en cuanto miembro del TNP, tiene "sus obligaciones, que está cumpliendo, pero también sus derechos". Asimismo, manifestó que la pretensión de Estados Unidos de prohibir el programa nuclear iraní es "como el padre que fuma que pide a su hijo que no lo haga".

En su respuesta, Blix insistió en la necesidad de que Irán demuestre que el objetivo del enriquecimiento de uranio no es militar, por lo que calificó de "deseable" una suspensión "momentánea" de su programa. No obstante, reconoció que exigir la suspensión del enriquecimiento de uranio como "condición 'sine qua non'" es "humillante para Irán".

LAS ADM

El informe de la Comisión considera que las armas nucleares, biológicas y químicas son las "más inhumanas", ya que están concebidas "no sólo para destruir, sino para aterrorizar y, en manos de agentes tanto estatales como no estatales, pueden causar destrucción a una escala mucho mayor que cualquier arma convencional".

Por ello, "mientras algún Estado siga teniendo armas de ese tipo, en particular armas nucleares, otros Estados querrán tenerlas", y existirá "un alto riesgo de que sean utilizadas algún día, voluntariamente o por accidente".

"La posición de Estados Unidos es que las armas de destrucción masiva no son peligrosas en sí mismas, que depende de qué países las tengan, pero yo no estoy de acuerdo, creo que las armas de destrucción masiva son peligrosas por sí mismas", afirmó en este sentido Hans Blix, quien se hizo célebre en todo el mundo como jefe de los inspectores de ADM en Irak en las fechas previas al inicio de la guerra en este país.

A juicio del presidente de la Comisión de ADM, en el mundo actual posterior a la Guerra Fría las perspectivas del uso global de la fuerza "son cada vez menos probables". "Si no hay un conflicto entre las grandes potencias, ¿por qué resulta tan difícil iniciar el desarme? ¿Por qué surgen nuevas generaciones de armas nucleares?", se preguntó. Asimismo, advirtió, "combatir al terrorismo con armas de destrucción masiva es como matar moscas con cañonazos".