Cerca de 200 tarjetas postales de todas las épocas reflejan en una exposición los monumentos mudéjares de Teruel

Actualizado 18/04/2007 20:12:51 CET

TERUEL, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Centro de Estudios Mudéjares (CEM), entidad adscrita al Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel, inaugura hoy una interesante iniciativa cultural: la exposición "100 años del mudéjar de Teruel en tarjeta postal", que reúne dos centenares

La muestra, que se exhibe en la sede de la Cámara de Comercio de Teruel, que trata de dar a conocer, a través de la magnífica colección del arquitecto turolense Antonio Pérez, la rica y diversa producción de imágenes que ha generado nuestro patrimonio mudéjar. A través de un total de 192 tarjetas postales, pertenecientes a todas las épocas (desde 1900 hasta nuestros días) podrá descubrirse cuál ha sido la evolución de este instrumento tan popular de divulgación.

El presidente del CEM y de la Diputación de Teruel, Ángel Gracia, ha manifestado que esta exposición brinda "una oportunidad extraordinaria y muy sugerente para que la opinión pública conozca la amplia y variada producción de tarjetas postales que a lo largo de un siglo ha protagonizado el mudéjar de Teruel. La pasión y la paciencia de un coleccionista experto como Antonio Pérez nos permite ahora una completa y curiosa mirada retrospectiva a propósito de nuestros monumentos más singulares".

La muestra "100 años del mudéjar de Teruel en tarjeta postal" podrá contemplarse hasta el próximo día 2 de mayo. Está estructurada en tres épocas: de 1900 a 1939; de 1940 a 1960 y de 1960 a 2006.

En la ciudad de Teruel, la arquitectura mudéjar constituye el objetivo fundamental de los fotógrafos y no existe serie en la que no aparezca alguna de las torres. Entre las primeras tarjetas postales, correspondientes a la serie dedicada al Ferrocarril Central de Aragón, se encuentra la vista de la Catedral, en la que se observan obras en la cubierta y la portada anterior a la neomudéjar realizada por el arquitecto Pablo Monguió.

En la imprenta de Ángel Mallén se venden dos series hacia los años 1902-1903. La primera de ellas, tiene reverso de la casa Hauser y Menet, primera empresa instalada en Madrid y fundada por dos suizos, que se dedica a la edición de tarjetas postales. Posiblemente fueron impresas en sus talleres cuya producción, en 1902, era de 500.000 tarjetas mensuales. Uno de sus "productos" eran las tiradas especiales sobre clichés o fotografías remitidos por los clientes, "tarjetas que serán de la exclusiva propiedad del que las encarga" como detalla su propaganda comercial.

En la primera serie sólo existe vista de la torre de San Martín y del interior de la iglesia de San Pedro, cuyo cliché es anterior al año 1896 pues todavía se observan las embocaduras de las capillas entre contrafuertes con arcos de medio punto realizados en la reforma del siglo XVIII que fueron devueltos a su estado original en las obras iniciadas en 1896.

Este hecho produce dificultades de datación ya que a veces se utilizan fotografías de épocas anteriores como sucedió en series de la imprenta Perruca que entre 1903 y 1915 utilizó clichés del fotógrafo turolense Frutos Moreno con los que la misma imprenta había ilustrado folletos o libros en 1896. Algo parecido ha sucedido en edición de tarjetas en años muy recientes. Indudablemente hay dos criterios de datación que nos aproximan a las fechas de edición de las tarjetas: la fecha del matasellos garantiza que han sido impresas con anterioridad, y por otra parte la vista de un edificio cuyo año de construcción se conoce, permite asegurar que son posteriores a esa fecha.

La torre del Salvador que en alguna postal anterior aparecía lejana en vistas del Óvalo, adquiere protagonismo a finales de la primera década del siglo XX en las series de Domingo Uriel, fotógrafo de Teruel, que tampoco olvida la de San Martín y la Catedral. Lo mismo sucede en la serie de "La España Regional" editada por Alberto Martín de Barcelona hacia 1911 cuando las dos torres gemelas, San Martín y Salvador, han sido declaradas Monumentos Nacionales.

Una serie de editor desconocido, hacia 1920 incluye una vista de la Torre de la Catedral hasta ese momento inédita tomada desde una casa frente a su fachada principal.

Todas las ediciones anteriores a la guerra, muestran un patrimonio mudéjar deteriorado y, aunque algunas ediciones llegaron a hacerse en los años 30, las fotografías son anteriores a 1927, fecha en que se colocó andamiaje a la torre de San Martín para ejecutar el proyecto de consolidación redactado por el arquitecto Ricardo García Guereta y que todavía estaba en 1934.

En la posguerra, la edición de tarjetas postales se realizan por procedimiento fotográfico, en blanco y negro, con brillo, dentada o sin dentar, a veces coloreada a mano con anilinas, y en tamaño 9 por 14 que en ediciones del final de la década de los 50 se reconvierte a 10 por 15, manteniendo este formato todas las ediciones de la última generación de postales en color.

Zaragoza se convierte en un importante foco editorial para toda España, y lógicamente las librerías y papelerías de Teruel compran postales a los postaleros zaragozanos, para la venta en sus establecimientos.

Para Postales Victoria, el fotógrafo Antonio González Sicilia realiza, hacia 1952, tomas de la Torre de San Pedro, apareciendo por primera vez este elemento arquitectónico en una serie de postales que incluye también el interior de la iglesia, una toma de la Torre de la Catedral con aparición al fondo de la de San Martín.

A partir de 1958 la impresión en color estaba tomando un auge importante. Del negativo grande de emulsión en blanco y negro, se va a pasar a la diapositiva y algunas imprentas reconvierten los talleres con las nuevas tecnologías y el uso del offset. Las vistas son muy similares a las de las series de blanco y negro, centrándose principalmente en la Catedral, y las torres de San Martín y del Salvador.

La toma habitual para todos los fotógrafos es el conjunto de la Catedral desde la plaza, que perdura desde la primera de 1900 y que permite conocer el ambiente de este espacio urbano a lo largo de un siglo.