Estonia.- La Fiscalía estonia acusa al primo del ex presidente Meri de cometer genocidio por las deportaciones de 1949

Actualizado 22/08/2007 23:51:33 CET

TALLÍN, 22 Ago. (EP/AP) -

La Fiscalía estonia acusó hoy de genocidio al primo del ex presidente Lennart Meri, ya fallecido, al ayudar a deportar a decenas de ciudadanos a Siberia hace casi 60 años, según informaron hoy fuentes de la propia Fiscalía.

Sin embargo, Arnold Meri, de 88 años, antiguo alto cargo del Partido Comunista estonio, alegó que era un simple funcionario civil y arguye que su mal estado de salud puede suponer que ni siquiera, dijo, sobreviva al juicio. En una entrevista publicada hoy en el diario 'Eesti Paevaleht', Arnold Meri aseguró que siempre ha reconocido su participación en las deportaciones, pero insistió en que su participación fue mínima. "Está claro que participé en las deportaciones en Hiiumaa, pero no hasta el extremo del que se me acusa", incidió.

La Fiscalía ratificó hoy que Meri está acusado de cometer genocidio por "haber participado en los preparativos de las deportaciones de marzo de 1949".

En aquél momento, Meri, veterano del Ejército soviético condecorado, estaba destinado en la capital estonia, aunque fue enviado en misión especial a la isla de Hiiumaa, unos 140 kilómetros al oeste de Tallín. Su cometido era supervisar la captura de más de 250 ciudadanos que fueron trasladados en barco a territorio del interior estonio y, de ahí, a campos de trabajo forzoso en Siberia, según la Fiscalía.

Arnold Meri es primo de Lennart Meri, uno de los presidentes de Estonia más populares, que ejerció como tal durante dos mandatos consecutivos entre 1992 y 2001, siendo el primer presidente del estado báltico desde que obtuvo su independencia de la extinta Unión Soviética en 1991.

Tanto Lennart Meri como su familia fueron deportados a Siberia en junio de 1941, pero consiguieron regresar a Estonia, país ocupado por el Ejército soviético junto a sus países vecinos en la región, Letonia y Lituania, en 1940, aunque la Alemania nazi lo expulsó, poco después, en 1941.

Tras reconquistar en 1944 los tres países bálticos la Unión Soviética, las autoridades moscovitas reanudaron las deportaciones. Sólo en marzo de 1949, más de 20.000 estonios fueron deportados en tres días a Siberia en tren, según datos de la Fiscalía. Muchos de ellos, pudieron regresar a Estonia a la muerte del dictador Josef Stalin en 1953, aunque para entonces alrededor de 3.000 de los deportados estonios habían fallecido.