"Tira del hilo". Por Mercedes García de Vinuesa, presidenta de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo

"Tira Del Hilo". Coordinadora Estatal De Comercio Justo
COORDINADORA ESTATAL DE COMERCIO JUSTO
Publicado 05/05/2015 17:51:05CET

Este sábado 9 de mayo se celebra el Día Mundial del Comercio Justo. En nuestro país más de 70 localidades se unirán a la conmemoración con actos lúdicos, culturales, de calle, actividades infantiles, etc. Será una jornada festiva, pero también reivindicativa en la que las organizaciones de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo queremos destacar las injusticias que se esconden detrás de nuestra ropa y de muchos artículos textiles que utilizamos de manera cotidiana. Por eso hemos elegido como lema 'Tira del hilo'.

Hemos querido centrar el Día Mundial del Comercio Justo en el textil porque es un sector que ejemplifica de manera clara las consecuencias negativas de la globalización y las prácticas económicas que supeditan la obtención de beneficios al respeto a los Derechos Humanos. Es un sector, además, muy potente económicamente. Cada día, solo en Europa, mueve 34.000 millones de euros. Y en nuestro país, cada persona gasta al año una media de 437 euros en ropa.

¿Cómo es esta industria? Sus dos rasgos esenciales son: la deslocalización y el creciente poder de las empresas transnacionales. Un dato refleja esta realidad: las grandes marcas controlan al menos un 40% del mercado en los países mediterráneos, y llegan a controlar un 80% en Inglaterra y otros países nórdicos. Una consecuencia directa de ambos fenómenos es que a día de hoy, el 60% de la producción de textil se localiza en Asia, particularmente en países donde la acción de los sindicatos no está garantizada y donde los sueldos son muy bajos. En este sentido, Bangladesh ostenta el triste récord a la baja: el salario mínimo actual es de 50 euros, incluso tras la subida de un 77% por la presión internacional ante la desgracia del derrumbamiento del edificio Rana Plaza.

A los salarios que no cubren las necesidades básicas, se añaden unas condiciones laborales inhumanas: jornadas de 12 y 14 horas en locales que no reúnen las mínimas condiciones de seguridad e higiene. Si seguimos tirando del hilo nos encontramos con que quienes cosen nuestra ropa en estas condiciones son mujeres, ya que el 80% de los trabajadores del textil son mujeres, lo que consolida no solo la pobreza sino también su discriminación social.

El textil además es junto con la agricultura el sector que protagoniza una mayor cantidad de situaciones de trabajo clandestino y forzoso, es decir, de semiesclavitud. Asimismo el trabajo infantil desgraciadamente también está presente a lo largo de toda la cadena de producción.

Ante esta realidad inhumana y profundamente injusta, el Comercio Justo supone una alternativa que defiende no solo aspectos económicos y laborales, sino también sociales y medioambientales. Aunque a día de hoy el textil de Comercio Justo es minoritario respecto a la alimentación, en las tiendas especializadas podemos encontrar ropa y otros artículos de textil (ropa de hogar, complementos, juguetes, etc.).

En el cultivo del algodón "justo" trabajan 73.400 personas, una cifra pequeña comparada con los casi 100 millones de familias que participan en la cosecha mundial de esta materia prima. Sin embargo para quienes trabajan en este sector significa mucho ya que para ellos y ellas significa llevar una vida digna.

En este Día Mundial del Comercio Justo queremos animar a los consumidores a que tiren del hilo, a que conozcan qué realidades hay detrás de su ropa, y que elijan qué hilo prefieren.

Mercedes García de Vinuesa es presidenta de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo ('http://comerciojusto.org/').

OTR Press

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