La Generalitat deberá pagar 100.000 euros a los padres de una niña agredida en horario escolar

Actualizado 09/07/2008 12:55:39 CET
Cargando el vídeo....

BARCELONA, 9 Jul. (OTR/PRESS) -

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha emitido una sentencia ejemplarizante al condenar a la Consejería de Educación de la Generalitat a indemnizar con 100.000 euros a los padres de una alumna de un instituto de Badalona (Barcelona) que fue agredida en 1999, cuando tenía 14 años, por varias compañeras en horario escolar. Fruto de la "agresión violenta", la joven sufre coxalgia (artritis muy dolorosa), atrofia severa de la musculatura de la pierna izquierda y cojera deambulatoria, además de que probablemente tengan que colocarle una prótesis en la cadera.

Todo ocurrió el 20 de octubre de 1999, cuando M.B.R. esperaba en un pasillo a que abrieran un aula de su instituto, el Júlia Minguell, cuando varias alumnas la empujaron contra la pared. Según la sentencia, las chicas tenían "fama de conflictivas" y el personal docente del centro sabía que en el momento anterior a entrar a clase "solía formarse un barullo", aunque en el momento de la agresión ningún profesor estaba presente.

La familia de la entonces menor llevó el tema a la justicia, pidiendo 120.202 euros en concepto de responsabilidad patrimonial por los daños y perjuicios ocasionados a la joven, aunque la Consejería emitió una resolución administrativa en la que desestimaba el pago de esa cantidad. De hecho, la Generalitat alegó que los hechos se produjeron "de forma accidental e imprevisible", ya que fueron unas alumnas las que empujaron a M.B.R., lo que, a su entender, rompe la relación causal. Por su parte, la aseguradora sostuvo que los hechos no pueden imputarse a la falta de vigilancia e insinuó la existencia de alguna patología previa.

Por todo ello, la familia decidió llevar el caso al TSJC, que ahora ha dictado una sentencia en la que ordena a la Consejería de Educación de la Generalitat a indemnizar con 100.000 euros a la joven y su familia, teniendo en cuenta la "imposibilidad de que M.B.R. vuelva a tener una vida normal". Asimismo, la Sala de lo Contencioso Administrativa señala en la sentencia que "si el centro conocía la agresividad violenta de esas alumnas, debió haber adoptado las medidas prudenciales con el fin de evitar hechos lamentables como el presente".

Con esta indemnización, M.B.R. verá en cierta manera reparado los daños con los que convive hoy día como consecuencia de la agresión que sufrió cuando tenía catorce años.

De hecho, la joven sufre coxalgia (artritis muy dolorosa), atrofia severa de la musculatura de la pierna izquierda y cojera deambulatoria, por lo que no puede hacer algunas actividades cotidianas como hacer deporte. Además, ya se ha sometido a cuatro operaciones, a las que probablemente deba sumarse una más en la que le coloquen una prótesis en la cadera.