Actualizado 17/02/2007 18:35 CET

El Monumento a las Víctimas del 11-M, hecho con las piezas de vidrio más grandes del mundo, se inaugurará el 11 de marzo

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MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Monumento a las Víctimas del 11-M, que está se está realizando frente a la Estación de Atocha con las piezas de vidrio macizo más grandes del mundo, se inaugurará coincidiendo con el tercer aniversario de los atentados terroristas que se produjeron en Madrid en marzo de 2004.

Esaú Acosta, arquitecto del estudio Fascinante Aroma a Manzana (FAM) ganador del concurso para diseñar el monumento en homenaje a los 192 fallecidos el 11 de marzo de 2004, explicó, en declaraciones a Europa Press, que la cúpula cilíndrica de vidrio, que tendrá 11 metros de altura, se está construyendo con unas piezas especiales de 30x20x7, lo más grandes que este material permite sin que se produzca ningún tipo de problemas.

Acosta, que realizó el diseño vencedor del concurso de ideas junto a Raquel Buj, Pedro Colón de Carvajal, Mauro Gil-Fournier y Miguel Jaenicke, señaló que las previsiones indican que la escultura transparente, formada por dos capas de diferentes materiales, una de bloques de vidrio y otra de una membrana de ETFE donde estarán impresos los mensajes escritos los días sucesivos al 11-M, estará concluida el próximo mes de marzo.

De esta forma, podría ser inaugurada coincidiendo con el tercer aniversario de los atentados. El monumento, actualmente tapado con una gran lona negra, se erige frente a la entrada del AVE de la Estación de Atocha, en la confluencia del paseo de la Infanta Isabel, la avenida de Ciudad de Barcelona y la calle Alfonso XII.

La columna de vidrio tiene dos partes íntimamente relacionadas y carentes de sentido una sin la otra. En concreto, la cúpula irregular de vidrio y un sala justo debajo de ella desde donde se podrá leer los mensajes que los madrileños escribieron y depositaron en las inmediaciones de las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, así como en la calle Téllez, en los días posteriores a los atentados.

Esta sala estará asilada del ruido exterior, por lo que el silencio y la luz serán sus protagonistas. En total, el monumento tiene un peso de 160 toneladas y es totalmente transparente e incoloro, ya que los bloques de vidrio macizo irán pegados unos a otros con un pegamento adhesivo especial.