Actualizado 28/06/2007 18:59 CET

El precio de la vivienda registrará un crecimiento cero en 2009

Cargando el vídeo....

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El precio de la vivienda registrará un crecimiento cero en 2009 tras una desaceleración progresiva que pasará por tasas de incremento del 5,9 por ciento en 2007 y del 1,4 por ciento en 2008, según la última revista 'Situación Inmobiliaria', del servicio de estudios del BBVA.

Además, los precios podrían descender en algunas provincias costeras, "dónde los precios han aumentado de forma excesiva", o en ciertos segmentos del mercado, como la segunda vivienda, que cuenta con una demanda es más volátil y una mayor competencia internacional.

Esta evolución se dará en un contexto de "ajuste suave" y "muy benigno" del mercado inmobiliario, que tendrá "efectos limitados" sobre el el crecimiento del PIB de hasta 3 décimas en 2007 y hasta 4 en 2008.

Según el economista jefe de BBVA y director de su Servicio de Estudios, José Luis Escrivá, encargado de presentar la publicación, la demanda es una de las claves que permite descartar un 'crash' inmobiliario en España, ya que, si hace un año y medio mantenía su fortaleza en un escenario de tipos al alza, en 2007 ha entrado ya en un proceso palpable de "moderación", al que ya se está empezando a ajustar "de forma significativa" la oferta.

En este sentido, se espera un caída de los visados de vivienda (incluyendo rehabilitación) desde los 911.000 en 2006 a los 700.000 este año, tendencia que se mantendrá durante los próximos años.

Otros de los factores que permitirán este "especialmente suave" aterrizaje en España en relación con el panorama internacional, será la "existencia de soportes de largo plazo" ligados al crecimiento de la población y al aumento de su renta, además de la actual etapa expansiva de la economía apoyada, cada vez más, en un "favorable entorno exterior y en el dinamismo empresarial", así como en unas cuentas públicas "saneadas".

En esta situación, la entidad financiera espera una moderación de la inversión en vivienda, con incrementos del 3,8%, del 1% en 2008 e incluso aumentos negativos en 2009, compatibles con crecimientos superiores al 3% el crecimiento del PIB en estos años, lo que supondría avanzar en un cambio de modelo de crecimiento, menos basado en la aportación de la vivienda y más en la inversión en bienes de equipo y en las exportaciones.

Por su parte, las familias verán mejorada su accesibilidad a la vivienda en los próximos años, de forma que el esfuerzo empleado en la adquisición se situaría este año en "máximos".

La entidad financiera explica esta mejora por la disminución del efecto de los precios de la vivienda en 2008 y la desaparición del impacto del alza de los tipos de interés en 2009, que, según las previsiones, finalizarán su recorrido alcista un vez se sitúen en el 4,5%.

Asimismo, el informe asegura que la caída de la iniciación de viviendas no tendrá un "impacto significativo" en el empleo hasta finales de 2008. Así, es de esperar que el crecimiento del empleo en construcción de desacelere desde el 7,5% observado en 2006, hasta tasas del 3,7% en 2007 y del 1,3% en 2008, lo que significa que durante los próximos años "el sector continuará siendo generador neto de empleo".

Ante este escenario, Escrivá se mostró sorprendido ante "tanto alarmismo" en relación a una posible crisis inmobiliaria, y reiteró que el actual proceso de ajuste del mercado es el más suave de los vividos en España hasta el momento.

No obstante, afirmó que el sector de la construcción "no tiene tanto efecto arrastre" como otros sectores, y señaló, además, que se nutre de otros segmentos del mercado, no sólo residencial.

Sin embargo, el responsable del Servicio de Estudios del BBVA se mostró partidario de crear en España un "gran mercado del alquiler" que sea "más líquido y extenso" que el actual, ya que, aseguró, existe una "demanda latente" en este mercado que no puede acceder a viviendas en este régimen, entre otras cuestiones, por su altas rentas.

En este sentido, consideró "muy justificada" una equiparación del tratamiento fiscal de la vivienda en propiedad y con el del alquiler a través de la eliminación de la deducción del IRPF por compra de una vivienda. Asimismo, aconsejó introducir un mayores garantías jurídicas, a los propietarios.