Actualizado 13/03/2007 17:45 CET

Rubalcaba pregunta al PP si llevará flores donde murieron las víctimas de los 62 etarras que excarceló

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MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, compareció hoy ante el Congreso para explicar la decisión del Gobierno de conceder prisión atenuada al etarra José Ignacio de Juana Chaos. Durante su intervención, tal y como el Ejecutivo socialista había anunciado, Rubalcaba realizó un repaso de la política penitenciaria del PP en el Gobierno y señaló que 62 presos de ETA se beneficiaron de más de año y medio de redenciones extraordinarias y la mayoría mientras cumplía penas por delitos de sangre.

En este punto, el titular de Interior peguntó al PP si "llevarán flores a todos los lugares donde cometieron sus asesinatos esos presos excarcelados por ustedes". Por su parte el Partido Popular sacó a colación el caso GAL y, a través de su portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, aseguró que el problema de los socialistas es que "no creen ni en la Ley ni en el Estado de Derecho" y por eso "montan el GAL o se ponen a negociar con terroristas".

Rubalcaba, en una extensa comparecencia ante la Comisión de Interior de la Cámara Baja, afirmó que durante los años de gobierno del PP se produjeron un total de 195 acercamientos de presos de ETA, se concedieron un total de 85 progresiones al tercer grado 25 por decisión administrativa 60 por acuerdo judicial y se produjeron 292 excarcelaciones y 21 libertades condicionales por razones de enfermedad. Una política penitenciaria que resumió como un "caos consentido" por el Ejecutivo popular desde que ETA cambió sus directrices para los presos y decidió, mediante "una estrategia diseñada y conocida por la Administración", que éstos comenzaran a redimir condenas y salir así antes de prisión.

Apuntó que "62 presos de ETA, hoy excarcelados", se beneficiaron de más de año y medio de redenciones extraordinarias, "que es lo que le queda por cumplir a de Juana". Pero "con una diferencia", que la mayoría de esos presos de ETA las obtuvieron mientras cumplían penas por delitos de sangre. Además aseguró que "muchas" de esas redenciones se podían haber denegado y "no se hizo porque no se quiso".

En este punto, Rubalcaba realizó varias preguntas: "¿Llevarán, señores del Partido Popular, flores a todos los lugares donde cometieron sus asesinatos esos presos excarcelados por ustedes? ¿Se entrevistarán con las familias, las viudas y los hijos de las victimas? ¿Las llevarán a las televisiones y se manifestarán con ellas? ¿Recorrerán en autobús las calles y las plazas donde sus familiares fueron vilmente asesinados?". "Señores del PP ¿no se avergüenzan, no de lo que hicieron sino de lo que están haciendo, después de lo que hicieron?", sentenció.

En este sentido, señaló que el Gobierno del PP "hizo lo que debía cuando acercó presos al País Vasco" -según apuntó durante la tregua del 98-99 se realizaron "135 atrasados que en la práctica supusieron otros tantos acercamientos y 20 progresiones al tercer grado con su traslado correspondiente"- y afirmó que el Ejecutivo de Aznar "no cedió al chantaje". "Nosotros tampoco lo hemos hecho", apostilló en relación al caso De Juana.

El ministro Rubalcaba se refirió expresamente, entre otros, al caso de Ignacio Bilbao, que dos años después de ser liberado asesinó al concejal del PSOE Juan Priede o del terrorista José Ramón Artola, condenado a 327 años de prisión por haber asesinado a un policía, a un militar y a un niño, de los que cumplió 15. Un extenso repaso a la política penitenciara con el que Rubalcaba, según dijo no pretendía criticar lo que se hizo entonces, sino "reclamar para el actual Gobierno las mismas atribuciones penitenciarias que otros tuvieron". "No voy a hacer un ejercicio de 'y tú más'. No voy a criticar ahora lo que hicieron otros gobiernos democráticos, cuando no lo criticamos entonces", afirmó.

Centrado ya en el caso De Juana, apuntó que, además de su traslado a la península desde las Islas Canarias, el PP le concedió "600 días de redenciones extraordinarias, dos de ellas de 175 días por escribir el mismo libro". "Un año", afirmó Rubalcaba que aseguró que decisión del Gobierno socialista sobre el etarra, que planteó el desafío al Estado de "o libre o muerto", responde a tres exigencias fundamentales: "cumplir la ley y mantener la autoridad del Estado de Derecho", cumplir con "la obligación de salvar vidas" y "encontrar una solución que evite males mayores" para no "fabricar mártires e iconos".

"Ante un problema difícil, hemos tomado, por tanto, la decisión que a nuestro juicio más se ajustaba a la legalidad y a la defensa de la autoridad del Estado. La única que permitía evitar muertes, empezando por la de De Juana. Y la que más se aleja de las condiciones en las que los violentos encuentran un caldo de cultivo para sembrar el odio y el fanatismo, para alimentar sus estrategias", proclamó Rubalcaba.

Pero las justificaciones de Rubalcaba no convencieron para nada a Zaplana que no dudó en calificar la decisión sobre De Juana de "fraude de ley" que concede al etarra un "tercer grado encubierto" ya que no cumple los requisitos que la ley exige: "el previo arrepentimiento y signos inequívocos de abandono de la actividad terrorista. Además exigió a Rubalcaba que tenga la "honradez política de rendir cuentas" sobre la decisión "más indigna que ha tomado un gobierno, en vez de pedir cuentas a los ejecutivos anteriores".

En este sentido, Zaplana aseguró que el PP está "tranquilo" y "orgulloso" con la política antiterrorista llevada a cabo durante sus gobiernos, de la que, subrayó, "no nos avergonzamos bajo ningún concepto". Y en su argumentación el portavoz del PP no tardó en sacar a la palestra los GAL. "Ustedes son los únicos que no pueden sentirse orgullosos con casos como el de Lasa y Zabala o como el de Segundo Marey", apuntó Zaplana que aseguró que el problema de los socialistas es que "no creen ni en la Ley ni en el Estado de Derecho" y por esta razón "montan el GAL o se ponen a negociar con terroristas".

En su defensa a capa y espada de la política penitenciaria de los Gobiernos populares, Zaplana aseguró que siempre se actuó "en estricto cumplimiento de la ley" y proclamó que "nadie, por mucho que se empeñen va a convencer a los españoles de que los gobiernos del PP no fueron firmes ante ETA". Además denunció que los socialistas "nunca" han querido legislar el cumplimento íntegro de las penas.