MADRID 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
¿Te ha gustado el look de alguna celebrity y quieres conseguir el mismo peinado? A veces en la peluquería no consiguen el resultado deseado, pero normalmente es porque no explicamos bien qué es lo que estamos buscando. Toma nota de algunos consejos para que tu peluquero te deje espectacular.
Seguro que más de una vez has salido de la peluquería pensando 'había dicho solo las puntas', o con un color que poco o nada se parece a lo que tenías pensado. Normalmente el problema viene porque son los propios clientes los que no saben expresar qué están buscando. A la hora de ir a la peluquería no olvides:
LLEVA UNA FOTO
Si lo que quieres es un corte concreto, un recogido o un color, lo mejor es que lleves una foto o un recorte de una revista en la que se vea perfectamente el look que te gusta. Describirlo es útil pero no es del todo fiable. Deja que tu peluquero vea bien qué es lo que quieres, si tu pelo tiene las características ideales para adapatarse a ese look o si vas a ser capaz de conseguir el mismo resultado en casa.
Partiendo de un corte determinado, podrás adaptarlo a tu estilo y a tus facciones para que el resultado sea mucho mejor.
PIDE MUESTRAS DE LOS RESULTADOS
En especial si lo que buscar es un tinte, hay que tener en cuenta tu color inicial. Si por ejemplo tu pelo tiene una base muy morena, es más complicado que los tonos se agarren bien, y lo normal es que quede diferente.
Pide en tu peluquería una carta de colores y ojéala junto a tu peluquero para buscar el tono ideal con tu imagen.
SI NO ESTÁS SEGURA DE LO QUE QUIERES, NO TE PRECIPITES
Al llegar a la peluquería es muy recurrente caer en la tentación de dejarnos hacer cualquier novedad sin pararnos a pensar si realmente nos gusta.
No olvides que cortar el pelo no es como si fuera una compra compulsiva porque no hay vuelta atrás. Aunque te inciten a cambiar de imagen, para y piensa, ya que el pelo crece, pero despacio.
DEJA TODO MUY CLARO
Utiliza tu propio pelo para expresarte. Olvídate del falso mito de que los peluqueros no saben cortar solo las puntas. Esa mítica frase de 'sanear' no implica cortar el mínimo sino eliminar el pelo dañado. Por eso, 'cortar las puntas' no tiene por qué ser de un dedo, de hecho ese tijeretazo puede implicar hasta 5 centímetros.
Si no quieres que te lo corten más de la cuenta utiliza tu pelo para decir cómo te apetece. Y asegúrate de que ambos habéis entendido lo mismo si no quieres sorpresas de última hora.