MADRID, 27 Jun. (CHANCE) -
De todos es sabido que el retinol es uno de los más importantes ingredientes cosméticos, pero existen muchos mitos sobre su aplicación en verano. De hecho, hay quien piensa que en verano no debe utilizarlo por las horas de exposición solar que pasamos en la playa o en la piscina y… no, lo cierto es que, aunque hay que tener más precaución y seguir unas pautas, sigue siendo uno de los imprescindibles en nuestro ‘skincare’.
Lo es porque unifica el tono de nuestra piel, impidiendo la aparición de manchas solares, y elimina las células muertas, pero, como decíamos, es importante tener en cuenta algunas pautas: requiere de un uso muy concreto y, siempre, durante la noche, antes de acostarnos.
CHANCE ha hablado con Julia Smith, directora de producto de la firma cosmética española Ki Care, y nos dado algunos consejos sobre el uso del retinol, recomendando que se aplique durante todo el año. Sí, también en verano.
¿SE DEBE APLICAR EL RETINOL EN VERANO?
“Su aplicación debe ser siempre por la noche, ya que durante el día y por la acción del sol, sus beneficios pueden ser menos”, explica la experta. Además, aconseja “el retinol proveniente de ingredientes botánicos como, por ejemplo, el aceite de rosa mosqueta o el de cacay, mejor tolerados también por la piel”.
Además, debemos tener en cuenta que, si aplicamos retinol en nuestra rutina facial durante el verano, es importante la protección solar y hacer pausas en su aplicación si estamos tomando mucho el sol o incluso reducir la cantidad hasta la llegada del otoño. Es decir, utilizarlo, en la misma o menor forma que el resto del año, pero aplicarlo, ya que también actúa contra las manchas solares al inhibir la producción de melanina y acelerar la renovación celular.
(foto soothing cream)
En este contexto, la recomendación con retinol de Ki Care es ‘Soothing Cream’, la crema perfecta para aplicar por las noches de verano, que está enriquecida con aceite de cacay y vitamina C de extracto de kiwi para restaurar y revitalizar la piel. Además, hidrata, mejora la elasticidad y combate los signos de envejecimiento, consiguiendo una piel mucho más tersa y luminosa en los meses más cálidos.
¿EL RETINOL ES FOTOSENSIBILIZANTE?
En la misma línea, la experta dermocosmética Ana Santamarina, fundadora de Santamarina Cosmetics, nos explica que “el retinol no es fotosensibilizante por sí mismo, es la piel sensibilizada lo que puede reaccionar más al sol”. Por ello, la clave está en “elegir un retinoide que puedas tolerar”, ya que “lo que no interesa nunca es tener la piel irritada bajo el sol”, comenta.
Para Ana Santamarina existen tres reglas de oro para usar el retinol adecuadamente. La primera sería “reducir el porcentaje o elegir formatos de liberación progresiva”, ya que esto permite "mantener la efectividad con menor riesgo de reacción". La segunda sería tener en cuenta que los "ingredientes calmantes como pantenol, niacinamida o extractos de caléndula ayudan a mantener la barrera cutánea íntegra durante la noche". Y, por último, la protección solar diaria: “El SPF no es un complemento del retinol en verano: es su condición indispensable”, concluye.
“ES PREFERIBLE SIMPLIFICAR LA RUTINA DE ‘SKINCARE’ EN VERANO”, ACONSEJA ANA SANTAMARINA
Pero… ¿se puede empezar a usar por primera vez el retinol en verano? Ana Santamarina aconseja que sí, pero “con condiciones”: “Empezando por concentraciones bajas (0,1%-0,2%), usándolo en noches alternas y combinándolo con una buena hidratación y SPF diario”, explica la experta. Para ello, el tratamiento renovador nocturno ‘Smooth’ de su marca es perfecto porque contiene un 0,2% de retinol microencapsulado y ofrece todos los beneficios del activo con máxima tolerancia cutánea gracias a su sistema de liberación progresiva.
(foto tratamiento smooth)
Y… ¿se puede combinar el retinol con otros activos en verano? La respuesta también es sí, pero “es preferible simplificar la rutina”: “Niacinamida, pantenol y ácido hialurónico son buenos compañeros”, pero “conviene evitar la combinación con otros activos potentes en la misma aplicación”, asegura.
Ahora que sabemos que se puede seguir utilizando en verano con estas claves, la experta en dermocosmética Rachel Keys nos asegura que “una piel que utiliza retinol puede ser más vulnerable a la irritación causada por factores típicos del verano, como la radiación UV, el calor, el cloro de las piscinas o el agua salada” y hay que tenerlo en cuenta… pero, ¿cuáles son los errores más habituales?
Según Rachel, los más típicos son “mantener la misma intensidad de tratamiento cuando la piel muestra signos de sensibilidad; no utilizar suficiente protección solar; olvidar la reaplicación del fotoprotector o combinar el retinol con activos potencialmente irritantes, como algunos exfoliantes químicos”. La clave está “en escuchar a la piel” porque “si está equilibrada y tolera bien el activo, no siempre es necesario modificar la frecuencia”. Sin embargo, en esta época del año “muchas personas agradecen reducir ligeramente las aplicaciones, pasando por ejemplo de uso diario a tres o cuatro noches por semana”, asegura Keys.
Además del uso diario de un protector solar de amplio aspectro y de la reaplicación con el paso de los minutos, en verano el mejor aliado del retinol “es una rutina centrada en la hidratación y la reparación de la barrera cutánea”. Ingredientes como el ácido hialurónico, la glicerina, las ceramidas, el pantenol o la niacinamida “ayudan a mantener la piel confortable y a minimizar el riesgo de irritación”, nos confirma Rachel.
¿CUÁLES SON LAS SEÑALES QUE NOS INDICAN QUE NUESTRA PIEL NO ESTÁ TOLERANDO BIEN EL RETINOL?
La experta comenta que una sensación persistente de escozor, enrojecimiento intenso, descamación excesiva, tirantez marcada o una mayor reactividad frente a productos que antes tolerábamos bien “son señales claras de que la piel necesita un ajuste”.
En estos casos, conviene “espaciar las aplicaciones, reducir la concentración o recurrir a la técnica del ‘sándwich’”, que quiere decir aplicar una crema hidratante antes y después del retinol para amortiguar su potencia. Además, Rachel recomienda “simplificar temporalmente la rutina y priorizar los productos calmantes y reparadores hasta que la piel recupere su equilibrio”.
Más que eliminar el retinol durante el verano, el objetivo debe ser “adaptar su uso a las necesidades de la piel y reforzar la protección solar”, asegura Rachel, porque “utilizado de forma inteligente, puede seguir aportando beneficios durante todo el año”.