MADRID, 2 May. (CHANCE) -
En el universo beauty hay un número que domina cada verano: el SPF. Lo vemos en protectores solares, cremas hidratantes, sérums e incluso maquillaje, y muchas veces se convierte en el único criterio para elegir un producto. SPF 30, 50 o 50+, cuanto más alto, mejor… o eso creemos.
Sin embargo, el SPF —siglas de Sun Protection Factor— sigue siendo uno de los conceptos más malinterpretados del cuidado de la piel. Saber qué significa realmente no solo ayuda a evitar quemaduras, sino también a prevenir manchas, envejecimiento prematuro y otros daños cutáneos que se acumulan con el tiempo.
SPF: ¿QUÉ SIGNIFICA?
Aunque aparece en todos los envases, el SPF no es solo un número comercial, sino un indicador científico que mide la capacidad de un protector solar para proteger frente a la radiación ultravioleta B (UVB), principal responsable de las quemaduras solares.
La Dra. Cristina de Hoyos, dermatóloga médico-quirúrgica y directora del área médica de Clínica Ceta, explica que: "El número SPF indica cuánto se multiplica el tiempo que tarda la piel en enrojecerse cuando usamos protección frente a cuando no la usamos". Es decir, si una piel se quema normalmente en 10 minutos, un SPF 50 podría prolongar ese tiempo hasta unos 50 minutos, siempre que se aplique la cantidad adecuada.
Por su parte, la farmacéutica Marta Ortega, fundadora de la firma de nutricosmética MLAB, añade que este valor se calcula comparando: "La dosis de radiación UVB que quema la piel con fotoprotector frente a la que lo hace sin él. Un factor de protección 50 significa que necesitas 50 veces más de radiación UVB para quemarte ".
Sin embargo, las expertas coinciden en que el SPF no lo es todo. La Dra. de Hoyos recuerda que: "no mide la protección frente a los rayos UVA,(relacionados con el envejecimiento y el daño profundo), por lo que siempre debemos buscar protectores de 'amplio espectro'".
PEXELS
QUÉ SPF ELEGIR SEGÚN TU TIPO DE PIEL
Elegir el SPF adecuado no depende únicamente del gusto personal, sino también del tipo de piel y de sus necesidades específicas. En la práctica clínica, la recomendación es clara: "La recomendación general es usar SPF 50 como estándar en la mayoría de los casos", señala la Dra. de Hoyos. No obstante, existen matices importantes.
Las pieles claras o sensibles deben utilizar SPF 50+ siempre, mientras que las pieles con tendencia a manchas —como el melasma— se benefician especialmente de fórmulas con protección frente a luz visible y, en muchos casos, con color.
La farmacéutica Marta Ortega coincide en que la piel clara o sensible debe apostar siempre por SPF 50, y añade que en pieles reactivas, con rosácea o dermatitis: "es preferible utilizar filtros minerales que funcionan como un filtro físico".
En el caso de pieles grasas o acneicas, ambas expertas destacan la importancia de elegir texturas adecuadas: "SPF 50 en texturas ligeras oil-free o no comedogénicas", recomienda la dermatóloga.
Para pieles normales o mixtas, la farmacéutica señala que pueden utilizar SPF 30 o SPF 50 en distintas texturas, mientras que las pieles más oscuras deberían usar como mínimo SPF 30, ya que, aunque se quemen menos, también sufren daño solar.
CUÁNTO DURA REALMENTE LA PROTECCIÓN SOLAR
Uno de los errores habituales es pensar que la durabilidad del protector solar está únicamente relacionada con el número SPF. La Dra. de Hoyos nos aclara que: "Un error muy común es pensar que un SPF alto dura más tiempo. No es así. El SPF no indica duración, sino nivel de protección frente a UVB. La duración depende de factores como el sudor, el agua, el roce o la cantidad aplicada."
Por eso, la recomendación general es reaplicar el protector cada dos horas. La farmacéutica Marta Ortega recuerda que esta regla es universal, aunque añade que: “cada piel tiene su propio tiempo de renovación”, lo que refuerza la importancia de adaptar la reaplicación a las condiciones reales.
Además, aplicar menos producto del necesario reduce drásticamente su eficacia. Si la cantidad es insuficiente o se pierde producto por el contacto con ropa, toallas o agua, el tiempo de protección disminuye considerablemente.
PEXELS
EL SPF MÍNIMO QUE DEBERÍA ESTAR EN TU RUTINA DIARIA
El protector solar ha dejado de ser un producto exclusivo del verano para convertirse en un paso esencial de cualquier rutina de cuidado facial. Hoy en día, el mínimo recomendado es SPF 30, aunque muchos especialistas prefieren factores más altos: "El mínimo recomendable hoy en día es SPF 30, aunque la mayoría de dermatólogos recomendamos SPF 50 para el uso diario", afirma la Dra. de Hoyos.
La razón es sencilla: en la vida real solemos aplicar menos producto del necesario y un SPF más alto ayuda a compensar, además de protegernos frente a las posibles consecuencias entre las que se encuentran el daño acumulativo, el fotoenvejecimiento y el riesgo de cáncer de piel
¿PUEDE EL MAQUILLAJE SUSTITUIR AL PROTECTOR SOLAR?
El auge de bases de maquillaje y cremas con SPF nos ha llevado a pensar que es suficiente, sin embargo: ¿sustituyen realmente al protector solar?. La respuesta, en la mayoría de los casos, es no: "El maquillaje con SPF no suele ser suficiente por sí solo. Para alcanzar el nivel de protección indicado en la etiqueta, tendríamos que aplicar una cantidad muy superior a la que usamos habitualmente. ", advierte la dermatóloga.
Por eso, la recomendación general es utilizar primero un fotoprotector y después el maquillaje como complemento.
¿UN SPF MÁS ALTO GARANTIZA UN MEJOR PROTECTOR?
Por último, elegir un número alto no garantiza automáticamente que un protector sea mejor: “Un SPF más alto indica mayor protección frente a UVB, pero no habla de la calidad global del producto”, explica la Dra. de Hoyos. Para que un protector sea realmente eficaz debe ser de amplio espectro, adaptarse al tipo de piel y tener una textura agradable que favorezca su uso diario.
En la práctica, usar correctamente un producto adecuado es más importante que elegir el número más alto. Como resume la especialista: “un SPF 50 bien aplicado siempre será mejor que un SPF 100 mal utilizado”.
BAZAR BEAUTY
Protectores solares que sí querrás usar cada día porque la mejor protección es la que realmente se usa y estos fotoprotectores destacan por su textura, comodidad y adaptación a distintos tipos de piel.
CeraVe 'Loción Protectora Invisible Hidratante SPF50+' (Precio: 11,95€). Una opción accesible y eficaz para el uso diario. Su fórmula hidratante y ligera, contiene 3 ceramidas esenciales y tecnología MVE. Se absorbe con rapidez y es adecuada tanto para rostro como para cuerpo.

Neutrogena 'Ultra Sheer Fluido Invisible Hidratante SPF50' (Precio: 15,20€). De textura ultraligera, acabado invisible y amplio espectro, es perfecta para quienes buscan un protector facial que no deje residuo blanco, hipoalergénica y resistente al agua.

La Roche-Posay 'UvAir Anthelios SPF50+ Sérum Solar' (Precio: 19,49€). Este protector solar en serum ayuda a hidratar la piel a la vez que refuerza la barrera cutánea. Su textura fluida resulta especialmente cómoda y es apto para todo tipo de pieles.

Elisabeth Álvarez Cosmetics 'Sun Filter 50' (Precio: 37€). Pensado para todo tipo de pieles, se puede utilizar en tu rutina diaria proporcionando protección duradera y saludable.

Babe 'Super Fluid' SPF (Precio: 15,35€). Esta fórmula fluida y ligera, está diseñada para el uso diario y pensada para quienes prefieren texturas frescas y fáciles de extender. Combina ingredientes como la Vitamina C y el Ácido Tranexámico.

Clarins 'UV Plus Skin Barrier SPF50+' (Precio: 49€). Ofrece protección integral contra los rayos UVA y UVB, así como contra la contaminación y la luz azul. Su fórmula avanzada refuerza la barrera cutánea y ayuda a prevenir los signos de envejecimiento.
