MADRID, 4 Sep. (CHANCE) -
Durante años, recibir invitados en casa parecía exigir un pequeño manual de buenas costumbres: un menú elaborado, una mesa perfectamente decorada y una casa impecable. Sin embargo, la forma de ejercer de anfitrión está cambiando. Eso es lo que refleja el nuevo estudio de AEG -presentado en el marco de IFA Berlín 2026 bajo el concepto ‘The Art of Hosting’- donde se analiza cómo los europeos están dejando atrás algunas de esas expectativas para dar más espacio a la naturalidad, la creatividad y, sobre todo, al disfrute.
Los datos reflejan una curiosa contradicción. Aunque el 70% de los europeos valora mejor a quienes reciben a sus invitados haciendo las cosas a su manera, un 59% todavía siente presión por conseguir que todo sea “perfecto”. La buena noticia es que esa idea de perfección empieza a perder fuerza: más de la mitad de los encuestados (51%) considera que la manera de recibir en casa ha cambiado en los últimos años. Para un 36%, ahora es más informal, mientras que un 27% la percibe como más personal e individual.
En este nuevo escenario, la mesa sigue siendo uno de los grandes puntos de encuentro, pero ya no tiene por qué parecer sacada de una revista. La comida casera, una decoración sencilla o incluso un menú improvisado pueden convertirse en parte de la experiencia. La clave ahora está en crear un ambiente en el que los invitados se sientan cómodos y en el que el anfitrión también pueda disfrutar, en lugar de pasar toda la velada pendiente de que nada falle.
Y ganas de compartir tiempo con los seres queridos no faltan. El 54% de los europeos asegura recibir a amigos o familiares en casa al menos una vez al mes. España se sitúa en línea con esta tendencia, con un 54%, mientras que la cifra alcanza el 57% en Portugal, el 55% en Alemania y el 62% en Grecia. ¿El motivo? Para el 39% de los encuestados, reunirse es, sencillamente, una forma agradable de pasar tiempo juntos.
La tendencia apunta así hacia una nueva manera de entender la gastronomía en casa: menos obsesión por el resultado y más atención a la experiencia. No se trata tanto de preparar cinco platos diferentes o de tener cada detalle bajo control como de encontrar fórmulas que permitan cocinar, comer y conversar sin convertir el encuentro en una prueba de resistencia para quien invita.
Esta idea es precisamente la que AEG llevará a IFA Berlín 2026 con ‘The Art of Hosting’. Durante cinco días, anfitriones vinculados a la gastronomía, el arte, la moda y el interiorismo mostrarán distintas formas de reinterpretar el concepto de recibir en casa, desde nuevas maneras de celebrar las tradiciones hasta propuestas centradas en el anfitrión sostenible y experiencias creativas relacionadas con Halloween.
La propuesta de ‘The Art of Hosting’ arrancó el 4 de septiembre, pero continúa el 5 con una celebración sostenible de la mano de Douglas McMaster y Penny Kwan, que combinarán una pizza de cero residuos con nduja elaborada a partir de restos vegetales y una mesa inspirada en la tradicional fiesta china de la cosecha de mediados de otoño. El 6 de septiembre, Svein Teichman y Josephine Rais trasladarán la creatividad a Halloween con un menú de pizzas inspiradas en dulces y una mesa pensada para experimentar sin miedo a las manchas. El 7, Akis Petretzikis y Sofia Manuel apostarán por una escapada mediterránea con moussaka y pizza, mientras convierten la mesa en un pequeño jardín comestible. Y el 8, Josephine Sondlo y Sophia Geis reinventarán la Nochevieja con cócteles clásicos, moda, texturas y trucos para preparar y cuidar las prendas de cara a una celebración especial.
Porque quizá el verdadero secreto para ser un buen anfitrión no esté en conseguir una cena perfecta, sino en conseguir que todos quieran quedarse un poco más. La cocina y la mesa recuperan así su papel más importante: ser espacios para compartir, improvisar y disfrutar juntos. Y si la tecnología puede encargarse de parte de las tareas que generan más presión, mucho mejor: queda más tiempo para lo que realmente importa, que es sentarse a la mesa y disfrutar de la compañía.