Luis Alfonso de Borbón, sorprendido ante las denuncias de los exempleados de Carmen Martínez-Bordiú

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Archivo - Luis Alfonso De Borbón - EUROPA PRESS - Archivo

   MADRID, 6 May. (CHANCE) -

  Alejada de la vida pública desde que abandonó España para instalarse en Sintra, Portugal, en 2018, Carmen Martínez-Bordiú vuelve a estar en el punto de mira después de que varios exempleados domésticos la hayan denunciado por no pagarles presuntamente el dinero que les debía, y por no dejarles entrar en la casa en la que residían cuando trabajaban para ella para recoger sus pertenencias, entre los que se encontraban joyas de valor sentimental e importante documentación personal.

  Tal y como ha destapado 'El tiempo justo', estos extrabajadores -que no han revelado su identidad- aseguran que los hechos sucedieron el año pasado, y que la duquesa de Franco les debería más de 3.000 euros en el caso de un matrimonio, y en torno a 7.000 u 8.000 en el caso de una mujer que afirma que no le hizo contrato y le pagaban los primeros meses en un sobre.

  Además, esta exempleada sostiene que fue expulsada de la vivienda sin los 15 días de preaviso legales, y apunta que Carmen le habría cortado los suministros y le habría quitado el coche, además de insultarla y tenerla en condiciones de "explotación".

 Duras acusaciones que la socialité ha negado rotundamente en conversación con los colaboradores Leticia Requejo y Antonio Rossi, asegurando que lo único que buscan estas personas es sacar dinero y que es falso todo lo que cuentan.

 Una polémica que ha pillado por sorpresa a su hijo Luis Alfonso de Borbón que, impactado, ha reaccionado con un gesto de incredulidad a las preguntas de Europa Press sobre las denuncias de los exempleados de Carmen, sobre las que ha preferido no pronunciarse.

 Fiel a su discreción, el duque de Anjou tampoco ha querido dar su opinión sobre la intención del Gobierno presidido por Pedro Sánchez de que se elimine la fundación sobre su bisabuelo Francisco Franco que preside él mismo, limitándose a responder con una sonrisa irónica y un silencio sepulcral. El momento, ¡en el siguiente vídeo!