Alonso Caparrós se sincera sobre el salto al vacío que supone ser abuelo: "Es bonito pero duro escucharlo"

Alonso Caparrós
Alonso Caparrós - EUROPA PRESS

   MADRID, 2 Jul. (CHANCE) -

  En uno de los mejores momentos de su vida junto a su mujer Angélica Delgado y a sus dos hijos, Claudia (26) y Andrés (22), Alonso Caparrós anunciaba el pasado 28 de abril la mejor de las noticias: ¡va a ser abuelo! Tal y como desvelaba pletórico, su hija -que lleva una vida anónima y alejada de los focos-, está embarazada y será a finales de año cuando nazca su primer nieto. "Estoy muy contento, es un salto al vacío. Estoy encantado de ser abuelo" expresaba entonces.

  Y ha sido este miércoles durante la 'Summer Party' con la que la revista Cuore ha celebrado su 20º aniversario cuando se ha sincerado sobre cómo se imagina en su faceta de abuelo, una palabra que como ha confesado no lleva nada bien: "Esto de ser abuelo te trae mucha vida, pero la palabra... Bueno, es bonito serlo pero es duro escucharlo porque entras en otro nivel". "Estamos buscando, tú sabes, ¿no? La palabra adecuada. Yo estoy luchando por el abuelo sabrosón, pero creo que no va a ser posible. Me quedaré con Nuno o algo así" ha apuntado divertido.

  Como ha desvelado, "si Dios quiere" su primer nieto nacerá "en octubre" y, a sus 7 meses de embarazo Claudia se encuentra "feliz. Está guapísima, está rutilante" y "muy tranquila" a la espera de convertirse en madre. Y aunque ya conoce el sexo del bebé y ha decidido el nombre, Alonso no ha querido revelarlo porque "igual lo digo y me mata. O sea, ya ha tenido que hacer, ya ha venido varias veces a decirme 'papá, tranquilo, pisa el freno, no te emociones'".

 Lo que no ha tenido problemas en confesar es cómo se imagina como abuelo. "Maravilloso, mal educador, que cubrirá muchas horas, pero sobre todo, eso, yo le daré el dinerillo por debajo de... no se lo digas a tu madre" ha asegurado entre risas, reconociendo que le encantaría ser "tan maravilloso" como han sido sus padres con ellos. "Y como abuelos ni te cuento, ya te diré yo cuando tenga a mi nieto. Hasta que lo tenga no lo sabré" ha admitido.

 "No hay que tener miedo nunca a esa felicidad. Sí, estoy contento, aparte es una felicidad muy luchada. Con lo cual tiene su poso, y es un año muy bonito, con mucho trabajo, además de ser abuelo, ahora mismo se me acaba lo de Espejo Público porque se ha cargado la sección de corazón, pero casi viene en el momento adecuado, aunque lo otro es muy exigente. Son etapas y hay que seguir. Y que es muy exigente una gira. Es un show muy dinámico. Y hay que compaginarlo. Y ya tengo una edad. Necesito el equilibrio, el descanso" ha concluido.