MADRID, 29 Sep. (CHANCE) -
Triunfando con su gira 'Tantas cosas que contar' tras el esperadísimo regreso de Amaia Montero a La Oreja de Van Gogh, y después de sus dos llenos consecutivos en el Movistar Arena de Madrid en el que la cantante donostiarra ha dado su mejor versión tras las críticas que recibió en sus primeros shows, todo son buenas noticias para la banda, que antes de abandonar la capital para continuar con su tour han recibido un reconocimiento por el billón de reproducciones que acumula uno de sus grandes éxitos, 'Rosas'.

Radiante con un espectacular minivestido rojo con una maxi flor tridimensional en la parte delantera y peep toes de taconazo a juego, la 'reina del pop' se ha sincerado, entre risas y complicidad con sus compañeros Xabier San Martín -con el que cada vez son más insistentes los rumores de que podrían tener algo más que una estrecha amistad-, Haritz Garde y Álvaro Fuentes sobre el gran momento que están atravesando, dejando claro que no quiere polémicas con Leire Martínez a pesar del dardo que la exvocalista de la banda le ha lanzado en su última campaña publicitaria, en la que asegura que "ahora sí voy por libre y es lo mejor que me ha pasado".
"La verdad es que las sensaciones son increíbles. Los dos conciertos han sido maravillosos. Pero bueno, tocar en Madrid siempre es garantía de emoción, de intensidad, de música. De todo bueno, ¿no? Entonces, nos vamos felices y muy contentos" ha confesado Amaia con una gran sonrisa antes de mirar a Xabi, que ha "suscrito" sus palabras asegurando que "Madrid nunca defrauda".

Y eso que en su último show vivió un susto cuando la plataforma en la que estaba cantando '20 de enero' se quedó atascada y la cantante se quedó con medio cuerpo bajo el escenario, aunque salió del paso demostrando su profesionalidad y continuó dándolo todo hasta que la situación se solucionó: "El directo, el directo. Lo que no tiene que fallar falló, se quedó sin corriente el motor". "Lo mejor es que yo me he visto en tantas... porque en 30 años de carrera te ves en muchas situaciones, yo estaba abajo cantando como diciendo, ya subirá, ya subirá. Y Xavi me miraba y me decía, 'pobre'" ha explicado divertida, mientras el teclista le ha sacado la parte positiva al accidentado momento apuntando que "lo bueno fue que salió justo en el estribillo, y no hay mal que por bien no venga". "Las tablas, efectivamente, que tenemos todos por los años que tenemos" ha presumido Amaia.
Sobre las especulaciones de que cambió la letra de 'El último vals' para responder al dardo de Leire Martínez, la donostiarra ha revelado que "yo no se da cuenta la gente pero improviso en las letras, en las melodías... Lo cambio, cambio cosas. Y en cualquier caso es un tema que me tomo, lo que se ha dicho y todo, es un tema que nos tomamos con humor. Totalmente con humor, porque se le da como una seriedad, como una respuesta, como un tal, no sé qué. Y nosotros estamos como siempre, estás un poco como en ese momento de 20 de enero que nos sube la plataforma. Dices, ¿qué está pasando? ¿Qué está pasando? Porque es algo a lo que no le damos importancia y si se la damos, pues nos reímos. Esa es la verdad. Lo siento" ha aclarado rotunda, dejando claro que no quiere ninguna guerra contra la exvocalista del grupo.

"La campaña está bien, está bien. Es divertido, no tiene ningún... estamos más concentrados en hacer un conciertazo. Eso es anecdótico" han añadido sus compañeros con la misma actitud conciliadora que han tenido con Leire desde que dejó La Oreja de Van Gogh en octubre de 2024 y a la que nunca han querido reprochar nada pese a sus declaraciones dolida por cómo le comunicaron que ya no contaban con ella ante los rumores de que el regreso de Amaia era inminente coincidiendo con el 30º aniversario de la banda.

Centrados en el presente, y muy felices por recibir un premio por el billón -"con B" ha recalcado emocionada Amaia- de reproducciones de 'Rosas', la artista ha bromeado con el impresionante look que ha elegido para la ocasión: "Yo voy al súper así normalmente. Voy a comprar unas cosas primero en el súper y luego huevos, leche, ¿qué más? A ver, harina, suavizante... Y nos vamos ahora". "O sea, fíjate si tenemos todo el rato buenas noticias y estamos contentos. Si no estamos para tonterías, realmente. Esa es la verdad. No estamos para tonterías" ha zanjado, reconociendo que "son tantas buenas noticias concatenadas que no tenemos tiempo casi ni vivirlo. Imagínate las chorradas que se van diciendo".