MADRID (CHANCE)
Ana Fernández ha vuelto a convertirse en una de las protagonistas del verano mallorquín. La actriz ha sido captada disfrutando de una jornada de navegación durante la 43ª edición de la Copa del Rey MAPFRE, donde ha presumido de tipazo a bordo de un yate mientras tomaba el sol acompañada de su madre y de un grupo de amigas.
La intérprete, muy relajada y sonriente, aprovechó el buen tiempo para navegar por el Mediterráneo y seguir de cerca el ambiente que estos días se vive en la bahía de Palma con motivo de una de las citas náuticas más importantes del verano español.
Su presencia en Mallorca no es casual. Desde hace años, la actriz mantiene una estrecha relación con la isla y, junto a su pareja, el cantante Adrián Roma, puso en marcha un proyecto relacionado con el mar que se ha convertido en una parte importante de su vida. Ambos compraron hace unos años un barco llamado Merry Rose y, al no poder disfrutar de él durante todo el año por sus compromisos profesionales, decidieron crear Bonawa, un proyecto dedicado al alquiler de embarcaciones en Mallorca. La embarcación opera principalmente en la zona de Santa Ponça, desde donde realizan rutas por algunas de las calas más conocidas del suroeste de la isla.
Mientras continúa compaginando su carrera como actriz con este proyecto ligado a Mallorca, Ana Fernández demuestra que la isla se ha convertido en uno de sus refugios favoritos, un lugar al que regresa siempre que puede y donde el Mediterráneo forma ya parte de su día a día.