MADRID, 12 Ago. (CHANCE) -
Anabel Pantoja ha dicho basta. La influencer ha estallado públicamente después de varios días convertida en el centro de una oleada de críticas por la forma en la que está criando a su hija Alma, una situación que ha terminado por desbordarla emocionalmente. Acostumbrada a compartir parte de su día a día con sus seguidores, la sobrina de Isabel Pantoja ha visto cómo uno de sus últimos vídeos junto a la pequeña se transformaba en el detonante de un intenso debate en redes sociales sobre su aspecto físico, su maternidad y sus decisiones como madre.
La creadora de contenido decidió responder a través de un vídeo en el que se mostró visiblemente afectada y al borde de las lágrimas. En él pidió que cesen los ataques y el constante escrutinio al que se siente sometida desde que nació su hija. "Basta ya de estar buscando la cosquilla y el juzgamiento. No estamos en guerra", expresó con firmeza, dejando claro que la presión que está recibiendo ha terminado por sobrepasar todos los límites.
Anabel también quiso recordar que, como cualquier madre, está aprendiendo cada día y que no entiende por qué cada gesto o decisión relacionada con Alma acaba convertido en motivo de polémica. La influencer aseguró que las críticas no solo le afectan a ella, sino también a su entorno más cercano, y lamentó que haya personas empeñadas en cuestionar continuamente su forma de actuar. "No tenéis que destruirme", llegó a decir en otro momento de su intervención, evidenciando el desgaste emocional que arrastra desde hace semanas.
La situación llega después de un año especialmente intenso para la colaboradora, marcado por el nacimiento de su primera hija y por la exposición pública que ha acompañado cada paso de esta nueva etapa. Aunque siempre ha defendido una relación cercana con sus seguidores, en esta ocasión ha querido poner un límite y reclamar respeto hacia su maternidad y hacia su familia.