LOS ANGELES 20 Dic. (EUROPA PRESS) -
Un divorcio nunca es fácil para nadie. La pareja en sí lo pasa mal y tardan en llegar a acuerdos sobre los bienes. El proceso es lento y doloroso. Amargo. Sobre todo si hay hijos de por medio y más si esos hijos están en la cresta de la ola como le sucede a Beyoncé.
Mientras ella crea su propia familia, recién casada y embarazada de su primer hijo, la cantante está sufriendo la desestructuración de su familia de nacimiento. Y es que sus padres, Tina y Mathew se han separado.
Tras 31 años de matrimonio, los padres de la cantante viendo que sus hijas ya son mayores y se hacen cargo de sus propias vidas, han decidido llevar caminos separados. Según recoge 'Showbiz Spy', su madre Tina declaró que el matrimonio era "insoportable a causa de la discordia y del conflicto de personalidades que impedía cualquier expectativa razonable de reconciliación".
Tajante, Tina presentó por primera vez los papeles del divorcio después de que su marido, Mathew, fuese acusado de ser el padre del hijo de la actriz Alexsandra White, quien dio a luz a un hijo, Nixon, en febrero de 2010 y demandó a Mathew que se hiciese las pruebas de paternidad.
Aunque en un principio Mathew negó ser el padre, la prueba de AND demostró que él es el padre del niño.
A principios de este año, Beyoncé cesó a su padre como su manager, aunque admitió que estaba muy agradecida por todo lo que había hecho por ella tanto como padre como como mentor.
"Estoy muy agradecida por todo lo que me ha enseñado. Yo crecí viendole junto a mi madre llevando la gestión de sus propios negocios", admite orgullosa.
Parece que a pesar de que a pesar de la turbulenta situación, la cantante apoya a su padre: "Él es mi padre, me ha dado la vida y le amo. Es mi papá querido. Estoy muy agradecida por todo lo que me ha enseñado".