MADRID, 25 Abr. (CHANCE) -
Carlos Herrera ha vuelto a tirar de ironía para restar importancia a sus recientes problemas de salud, esta vez desde la Feria de Abril de Sevilla, donde ha reaparecido con su estilo habitual, entre bromas y guiños a la prensa. Allí, el comunicador se ha dejado ver disfrutando del ambiente mientras comentaba, a su manera, el fallido tratamiento que le provocó un fuerte ataque de alergia y motivó su paso por el hospital.
"Realmente estoy ingresado. Lo que pasa es que me escapo", decía con sorna, dejando claro que la literalidad de la frase dista mucho de la realidad, ya que se encontraba paseando por el Real. Con su humor característico, explicaba que el episodio alérgico fue serio, pero no impedimento para que, una vez estabilizado, pudiera disfrutar de la Feria: "Claro, el ataque de alergia ha sido terrible. Porque no han dado con la clave. Yo creía que el experimento de vacuna que yo he personificado como cobaya iba a funcionar, pero no ha funcionado".
Lejos de dramatizar, Herrera caricaturiza su situación como si se escapara del hospital: "Entonces, me ingresan, no me dejan salir, pero yo conozco el 'dije' de Rocío bien, me escapo, el celador me ha dejado el traje, y ahora me vuelvo otra vez". Con esa imagen, deja claro que, aunque ha pasado por un bache médico y sigue pendiente de encontrar el tratamiento adecuado, su ánimo está intacto y no renuncia a sus planes.
Por otro lado, el locutor también ha comentado las duras cogidas recientes de Morante de la Puebla y Andrés Roca Rey, demostrando que no pierde detalle de la actualidad taurina. Con su lenguaje directo, resumía: "En un caso ha destrozado musculatura, pero no pa' que te vascues nervioso. Y en el otro ha roto fibras del recto, parte del esfínter anal que se ha podido reconstituir". Una forma tan gráfica como tranquilizadora de explicar que, pese a la gravedad de las lesiones, la situación está controlada.
Sin embargo, cuando las preguntas han virado hacia su faceta más personal, especialmente hacia su nieto, Herrera ha preferido marcar una línea roja: "Sí, sí, sí. Pero vámonos, no es el momento de traerlo. Y yo hospitalizado, ¿qué hago?".