MADRID, 4 Mar. (CHANCE) -
Confirmando que su relación marcha viento en popa y que se consolida a pasos agigantados a pesar de estar viviendo su amor a distancia, Cayetano Rivera ha viajado este martes de Sevilla a Madrid para reencontrarse con Tamara Gorro y disfrutar de una comida familiar muy especial junto a su hija Lucía Rivera, a la que ha querido presentarle a su nueva novia antes de que la modelo se vaya a vivir a Australia para probar suerte en el terreno laboral.

Ejerciendo de 'anfitriona', la influencer recogía a la hija de Blanca Romero en su domicilio y juntas, derrochando risas y complicidad, esperaban al torero en el aeropuerto. Ya con Cayetano junto a las 'mujeres de su vida', los tres se dirigían a un conocido restaurante para ponerse al día. Un almuerzo que se alargó durante varias horas y tras el que el exmarido de Eva González se mostró de lo más divertido ante las cámaras, sin ocultar lo feliz que le hace Tamara.

Bromeando con los reporteros a los que les ha preguntado "si os multiplicáis como los Gremlins" -por la expectación mediática a su salida del local-, Cayetano ha tirado de ironía para confirmar el gran momento que está viviendo al lado de su nuevo amor: "No sé, siempre habéis dicho que he estado en un mal momento. No sé, ese mal momento que habéis dicho vosotros es cosa vuestra" ha sentenciado, dejando entrever que a pesar de lo que se ha publicado en los últimos meses ya estaba feliz antes de la llegada de la influencer a su vida.

Si a su llegada a Madrid era Tamara la encargada de conducir el coche, tras su comida el torero se situaba al volante del vehículo de su pareja mientras está ocupaba el asiento de atrás, y Lucía el sitio del copiloto. Una bonita estampa familiar en la que ha llamado la atención la seriedad de la colaboradora de 'Y ahora Sonsoles', que no acaba de acostumbrarse al interés que ha desatado su relación con Cayetano.