Cayetano Rivera reaparece en Sevilla y guarda silencio ante las preguntas sobre su hermano Francisco

Cayetano Rivera llega al Palacio de los Deportes San Pablo donde se celebra WOW 32 Sevilla
Cayetano Rivera llega al Palacio de los Deportes San Pablo donde se celebra WOW 32 Sevilla - EUROPA PRESS REPORTAJES

   MADRID, 27 Sep. (CHANCE) -

   Cayetano Rivera fue uno de los rostros conocidos que no quiso perderse WOW 32 Sevilla, el evento de WOW FC (The Way of Warrior), la promotora española de artes marciales mixtas que reunió a numerosas caras conocidas en el Palacio de los Deportes San Pablo. El torero llegó en coche al recinto, donde fue recibido por una mujer con la que se saludó afectuosamente, y, sonriente y sin la compañía de su pareja, Tamara Gorro, posó ante los medios en el photocall antes de disfrutar del encuentro.

   Una aparición en la que, inevitablemente, las cuestiones familiares volvieron a estar sobre la mesa. Preguntado por la reciente entrega por parte de Kiko Rivera a su hermano Francisco de las cabezas de toro de Paquirri, Cayetano prefirió guardar silencio y no entrar en detalles sobre este asunto. Tampoco quiso pronunciarse cuando los periodistas le preguntaron si él había recibido las suyas. El diestro optó por centrarse en la velada y, ante los comentarios sobre su buen estado de forma, respondió con una sonrisa: "Bueno, no me regala nadie nada, ¿eh?".

   También evitó responder a las preguntas relacionadas con Tamara, después de que la presentadora y colaboradora haya retomado su presencia en televisión. Tampoco quiso desvelar cómo está viviendo el actual distanciamiento con su hermano mayor, si continúa enfadado con Francisco o si tiene previsto ofrecer públicamente su versión de la historia. Ante las preguntas de la prensa sobre si piensa realizar un nuevo comunicado o contar algún día su verdad, el torero mantuvo el silencio y continuó su camino hacia el interior del recinto.

   Así, mientras WOW 32 Sevilla congregaba a figuras del deporte, la televisión y las redes sociales en torno a una noche marcada por las artes marciales mixtas, Cayetano Rivera volvía a demostrar que, por el momento, prefiere mantener la prudencia ante las cuestiones relacionadas con su familia. Sonriente, cercano y dispuesto a disfrutar del espectáculo, el torero esquivó las preguntas más delicadas y dejó, una vez más, en el aire si llegará el momento en el que decida contar públicamente su versión.