MADRID (CHANCE)
Gabriela Guillén vuelve a situarse en el centro de la actualidad después de hacer pública la relación sentimental que mantuvo en el pasado con Cristiano Ronaldo. La empresaria confirmó que ambos tuvieron un romance cuando estaban solteros y, desde entonces, sus declaraciones han provocado numerosas reacciones y también algunas dudas sobre las circunstancias en las que se produjo aquella historia.
Lejos de entrar en una batalla para demostrar su versión, la protagonista se muestra ahora contundente y asegura estar cansada de tener que justificar constantemente sus palabras. "Ya me he sentado en el banquillo de los acusados una vez, así que mira, me da totalmente igual lo que piense y lo que diga la gente. Si esto es cuestión de tiempo", afirma.
También rechaza que detrás de esta confesión exista algún tipo de interés económico o intención de obtener beneficio. "Si hubiese querido sacar beneficio, se lo hubiera dicho antes", sentencia, dejando claro que, en su opinión, no tendría sentido haber esperado tanto tiempo para contar una historia que pertenece al pasado.
La empresaria reconoce estar especialmente cansada de que su palabra sea cuestionada. "Es que me da igual si me creen o no me creen, si siempre soy yo la mentirosa, ¿no?", asegura. Una situación que compara con otras experiencias personales que también estuvieron rodeadas de dudas y especulaciones.
En este sentido, recuerda la polémica que durante años acompañó a su relación con Bertín Osborne y, especialmente, las dudas que llegaron a surgir sobre la paternidad de su hijo. "También se dudó de la paternidad de mi hijo, se dudó que tuve una relación con Bertín Osborne y mira, al final pues bueno, el tiempo da a cada uno su lugar y la verdad", afirma.
Por eso, lejos de intentar convencer a quienes cuestionan su relato, prefiere dejar pasar el tiempo. "Ya estoy cansada y esto ya me da totalmente igual, así que lo que piensen los demás pues mira, yo no voy a estar ahí suplicando que me crean o no me crean", explica.
Pero la polémica en torno a su vida sentimental no es el único asunto por el que ha sido preguntada. La situación con el padre de su hijo continúa siendo otro de los temas recurrentes, especialmente después de que durante este verano no se haya producido el encuentro que algunos esperaban entre el pequeño y su progenitor.
Sobre esta cuestión, mantiene una postura mucho más reservada y deja claro que se trata de un asunto que pretende resolver en privado. "Eso son otros asuntos que yo lo voy a resolver con él y siempre he dicho que intento mantener al margen todo lo que se refiere a mi hijo y la relación que tenga con su padre, pues bueno* él sabrá, ya está. Y sabemos nosotros", señala.
También evita confirmar si todavía podría producirse un encuentro entre padre e hijo antes de que termine el verano. Ante la pregunta de si habrá ocasión para que se vean, responde simplemente: "Pues no lo sé".
De esta manera, la protagonista deja claro que no pretende trasladar a los medios las cuestiones relacionadas con su hijo y su relación con su padre. Mientras tanto, afronta las críticas por haber contado ahora su historia con el futbolista con una actitud firme y sin intención de entrar en más explicaciones.
"Me da totalmente igual si me creen o no me creen", insiste. Después de haber vivido anteriormente situaciones en las que su versión fue cuestionada, confía una vez más en que sea el tiempo el que termine poniendo cada cosa en su sitio.