Igor Yebra, su impactante relato sobre su enfermedad: "La vida no se acaba aquí"

Igor Yebra
Igor Yebra - EUROPA PRESS

   MADRID, 16 Oct. (CHANCE) -

  Aunque en los mentideros sociales Igor Yebra saltó a la fama a raíz de su romántica boda con Anne Igartiburu en la armite de San Juan de Gaztelugatxe en 2004 -se separó de la presentadora 2 años después de manera amistosa-, el bailarín y coreógrafo es una de las figuras más destacadas de la danza española, siendo el primer bailarín de nuestro país en alcanzar hitos como actuar en el Teatro de La Scala de Milán. Sin embargo, su vida se tambaleó cuando en 2015 le diagnosticaron esclerosis múltiple.

  Una enfermedad sobre la que, una década después, se sincera en su autobiografía '¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos ya bailando?', en la que además de repasar su trayectoria profesional, revela cómo es su día a día y de dónde ha sacado la fortaleza para sobrellevar su diagnóstico con optimismo y una sonrisa, dejando claro que a pesar de que su dolencia le paraliza y le incapacita paulatinamente, tiene claro que su vida no termina aquí.

- CHANCE: ¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos ya bailando?

- IGOR: Eso es lo que yo me pregunto. Además, se puede hacer físicamente o si no, la pregunta de otra manera, ¿no? ¿Por qué somos tan estúpidos y no estamos ya viviendo la vida? De eso trata el libro. Es un libro que empezó como una especie de ensayo, hablando sobre la danza y los beneficios que esta conlleva. En esos beneficios estaban partes de estos capítulos. La diversión, la evasión, la superación, y entonces ahí empezó a entrar parte de mi historia, ya no como bailarín, sino como persona. Y dije, llegó el momento de contar esta enfermedad con la que yo llevo ya conviviendo prácticamente 10 años, y probablemente incluso más tiempo, para que se convirtiera y se transformara en un libro que yo espero le sirva a la gente para darle motivos a superar cuando uno tiene problemas.

- CH: ¿Y por qué justo en este momento es cuando has necesitado contarlo? Porque tú durante mucho tiempo, desde que se te diagnostica hasta que lo cuentas públicamente, ha pasado bastante tiempo.

- IGOR: Porque hace falta, cada uno tiene sus tiempos y hablando con otras personas que han tenido enfermedades o que pasan problemas muy graves y al final no los terminan contando, ¿no? Bueno, yo me di cuenta que soy una persona muy reservada, siempre en mi carrera he intentado todo llevarlo muy para dentro. Yo creo que quizás fue el no tener ya el escenario, ¿no? Yo utilizaba bailar para soltar todo lo que pasaba dentro de mí. Cuando me preguntaban quién es o cómo es Igor Yebra, yo decía mírame bailar, porque ahí es mi psicólogo y mi todo, ¿no? Al no tener eso, necesitaba otra manera para expresarme. Siempre soñé que me gustaría escribir un libro, y surgió todo de una manera además muy fácil y muy sencilla.

- CH: En el libro vas intercalando, porque vas intercalando cuando te diagnostican esta enfermedad, la esclerosis múltiple, con periodos de tu vida importantes en la danza.

- IGOR: Sí, así es. Yo lo que intento contar de mi vida son momentos de... en los que las cosas no me fueron bien. No cuento los momentos de éxitos que todos los tenemos y a todos les encanta compartir. Porque la gente se piensa que por haber tenido una carrera digamos exitosa o que la gente lo vea así, todo te ha ido muy bien. No, no. Tienes fracasos muy grandes, pero de esos fracasos uno se levanta. En estos momentos tengo el problema más grande que puedes tener, que es una enfermedad. Pero bueno, es una manera también amena y que la gente lo vea, al igual que el ejemplo de otras personas, no sólo el mío, hay otras personas dentro del libro que cuento que han superado situaciones que dices, guau, si esas personas lo superan, nosotros quiénes somos para no intentarlos, ¿no?

- CH: Mucha gente que le acabaran de diagnosticar esta enfermedad y se les habrá caído el mundo encima y tú, sin embargo, has conseguido enfocarte de otra manera

- IGOR: A ver, yo desde que en 2015 más o menos empieza ya todo esto de médicos y cosas, son los 10 años que más he trabajado en mi vida y que más he hecho cosas más diferentes y más increíbles, ¿no? Dirigí una compañía de ballet en Uruguay durante tres años que siempre dije no lo voy a hacer porque no me gustaba ese tipo de cosas que veía dentro de las compañías. Hice dos obras de teatro con el grandísimo Eusebio Poncela, he montado dos concursos de ballet internacional, acabo de escribir un libro, he dado clases, he hecho muchas otras cosas, ¿no? Por lo tanto la vida no se acaba aquí, la coreografía, esa coreografía que todos tenemos imaginados para nuestra vida, de repente ha cambiado, porque la música ha cambiado, o nos han apagado la luz, o nos han puesto otro tipo de ritmo, pero la vida no se acaba. Entonces hay que seguir bailando, hay que seguir viviendo.

- CH: Viviendo del cuerpo, de la danza, ¿qué sentiste cuando te diagnosticaron esta enfermedad?

- IGOR: Se te apagan las luces, se te cae el decorado encima y ya no tienes ese suelo donde afianzarte. Eso es lo normal, eso es lo que te ocurre en primer momento y dices, Dios mío, te escondes, niegas, tienes miedo a compartirlo, a comentarlo, sientes vergüenza. Es increíble. Es otra de las historias que salen en este libro. Una persona que dice, pasará 40 años y 45 y sigo teniendo vergüenza de decir lo que tengo, ¿no? Yo soy un incapacitado, soy un discapacitado. Bueno, no debería sentir vergüenza por eso, pero es que la sociedad no está preparada para afrontar a ese tipo de gente, de afrontarlo con normalidad y naturalidad, al igual que hemos de afrontarlo nosotros.

- CH: ¿Qué te dirías a tu yo de entonces, ahora que han pasado unos años y has visto cómo ha sido evolucionando?

- IGOR: Es gracioso porque me hacen mucho esta pregunta y al final respondo casi siempre lo mismo que en primer lugar no miro hacia atrás, no hago comentarios hacia el que estaba detrás, lo que sí le aconsejaría a todo el mundo es que disfruten del momento. Porque yo hice cosas maravillosas durante mi carrera y no disfruté de ellas, porque estaba pensando siempre en qué podía mejorar o qué es lo que venía después que me diera más adrenalina. La enfermedad me descubrió eso, que solo tenía ese momento. Y yo desde entonces, cada cosa que hago, lo disfruto al máximo. En cada proyecto en que me he involucrado, ahora me involucro en menos. Ahora sí soy súper selectivo. Porque mi objetivo es divertirme. Si no me divierto, no me meto. No voy a permitir que nadie me quite eso. Porque es lo único que tenemos. Es que una enfermedad te cae así sin mayor. Tampoco me he parado a pensar por qué a mí. Entonces tendría que pensar por qué a mí me han sucedido tantas cosas buenas como me han sucedido en la vida. Entonces te cae sin más. Lo que tienes que hacer es disfrutar de ese momento.

- CH: ¿Cómo se tomó tu entorno cuando se lo comentaste? Cuentas en el libro una anécdota muy bonita de tu hija, que es tu bastón.

- IGOR: Sí bueno, esto además lo dijo con 7 años. Ahora tengo una conversación pendiente con ella porque, claro, ahora con todo este revuelo que se ha formado, ella entendió lo que podía entender una niña hasta ese momento, pero ahora de repente acaba de cumplir 11 años y ahora ella piensa que yo me voy a morir de esto. Lógicamente, pero es que estamos ante una enfermedad, con muchas otras que son muy desconocidas y por eso la sociedad no sabe afrontarlas. No, no me voy a morir de esto. No me voy a morir de esto, me moriré de otras cosas. Digo, esto sí me va a impedir ciertas cosas, lógicamente, porque sí me ha quitado ciertas capacidades, pero no estas. Bueno, mi familia, pues un shock para ellos también y amigos y amigas también, porque aparte, realmente, hasta que esto no ha salido a la luz, muy, muy, muy poquita gente lo sabía.

- CH: ¿Cómo te encuentras en estos momentos?

- IGOR: Es una pregunta difícil de responder. Me encuentro, lo más importante... Porque cuando uno tiene este tipo de problemas que te incapacitan, y sobre todo te incapacitan en lo que era tu vida, tu vocación, se convierte en muy difícil de llevar adelante, ¿no? Y sobre todo se te imposibilitan el movimiento al que tú estabas acostumbrado. Pero lo que sí me encuentro, y eso es muy bueno, y esto me lo ha regalado la enfermedad, es en paz. En paz conmigo y en paz con todo.

- CH: Después de escribir el libro, ¿te sientes más liberado?

- IGOR: Indudablemente. Esto ha sido una liberación y sacarme un peso de encima, sobre todo el ya no tener que estar inventándome historias del por qué tenía que rechazar trabajos, o por qué no hacía cierto tipo de cosas, o por qué me enclaustraba dentro de mí mismo.

- CH: Hay partes del libro, hay partes de tu vida que has querido pasar de largo en el libro. Por ejemplo, tu matrimonio con Anne Igartiburu

- IGOR: Es que este libro de lo que trata es sobre la danza, sobre la danza y sobre la inspiración que podemos encontrar para salir adelante en los momentos de dificultad. El resto no es interesante y desviaría el foco de lo realmente importante que es eso.

- CH: Tu entorno te apoya muchísimo y tú te veo fenomenal, así que espero que esto sea un punto y aparte.

- IGOR: Sí, efectivamente es un punto y aparte porque de aquí hay que construir algo nuevo. Digamos que es un capítulo nuevo del libro que es la vida, que es mi vida y ahora es un capítulo nuevo en el cual de repente estamos en una trama totalmente diferente. Intentaré enfocarlo de la mejor manera posible y disfrutar del momento y de cada página que estamos escribiendo porque encima en este libro no tenemos un final ni sabemos cómo va a terminar ni cuándo será por lo tanto no seamos tan estúpidos y pongámonos ya a bailar.