MADRID, 4 Mar. (CHANCE) -
La cordialidad de la que presumían Irene Rosales y Kiko Rivera desde su separación en agosto de 2025 ha llegado a su fin. Tal y como revela este miércoles la revista 'Lecturas', la expareja habría tenido una tensa discusión el pasado enero cuando el dj pidió autorización a su exmujer para que su nueva novia, Lola García, pudiese recoger en el colegio a las dos hijas que tienen en común, Ana y Carlota.
Una petición a la que la influencer se habría negado, provocando que el hijo de Isabel Pantoja diese un paso al frente y solicitase la custodia compartida de las pequeñas, rompiendo así el pacto amistoso que tenían hasta ahora en el que las niñas residían en el domicilio de Irene en Castilleja de la Cuesta con un régimen de visitas flexibles por parte de Kiko, al que veían varias veces a la semana.
Algo que no habría encajado del todo bien la influencer, por lo que todo apunta a que su divorcio se convertirá en un proceso contencioso y que será un juez el que decida si ambos progenitores pasan a compartir la custodia, o si por el contrario la situación continúa como en los últimos meses y Ana y Carlota continúan viviendo con su madre.
Una sorprendente información, más teniendo en cuenta una entrevista inédita de Irene que no había visto la luz hasta ahora y en la que, visiblemente molesta, negaba tajantemente el estallido de su guerra con Kiko después de que le pidiese permiso para que Lola recogiese a las niñas del colegio.
"Uy de verdad, es totalmente mentira. Es que yo de verdad no me explico... Si la noticia era mentira todos los detalles que estáis dando son más falsos todavía. Nada, nada. Lo desmiento rotundamente desde el minuto uno que salió la noticia" aseguraba rotunda.
Lejos de quedarse ahí, Irene afirmaba que su relación con Kiko estaba "bien" y dedicaba unas palabras conciliadoras a Lola: "No la conozco, imagino que sí es una chica estupenda, mis hijas están encantadas así que estupendo. Estamos todos muy bien y todos felices" expresaba hace unos días ante las cámaras de Europa Press.
"Es mentira todo lo que están diciendo. Cuando se crea una mentira se intenta hacer verdad y es mentira, totalmente falso ¿vale?" sentenciaba, sin imaginarse que ahora saldría a la luz que el dj ha solicitiado la custodia compartida de sus pequeñas dinamitando así el 'buen rollo' que tenían desde su ruptura.