MADRID, 29 Sep. (CHANCE) -
A punto de cumplir un año de noviazgo, y a pesar de que prefieren vivir su amor lejos del foco mediático, han sido numerosas las ocasiones en las que Jessica Bueno ha confesado lo enamorada que está de Robert Mendoza, revelando que ha encontrado en el violinista andaluz la estabilidad y la calma que tanto buscaba después de sus tumultuosas relaciones con Kiko Rivera -padre de su hijo Francisco (13); Jota Peleteiro -con el que tiene a Jota Jr. (10) y a Alejandro (4)-; y Luitingo.

Y aunque cada vez es más habitual verles juntos paseando su felicidad por diferentes eventos confirmando que su historia de amor está completamente afianzada -a pesar de que por el momento la modelo prefiere ir pasito a pasito y el onubense todavía no vive con ella y con sus pequeños en la casa que se ha comprado a las afueras de Sevilla y cuya reforma integral está ultimando-, ha sorprendido la frialdad con la que se han comportado en su reencuentro después de varios días sin verse.
Jessica ha regresado a su ciudad natal tras cumplir con sus compromisos profesionales en Madrid como tertuliana de 'El verano se mueve' y, aunque Robert acudió a la estación del AVE para recogerla, ha llamado la atención la ausencia total de gestos de cariño al verse, ya que no hubo ni un beso, ni un abrazo y ni siquiera una sonrisa durante su breve paseo al coche, en el que sin embargo el músico sí se encargo de meter el equipaje en el maletero tras intercambiar unas breves palabras con su chica, con la que se mostró visiblemente más relajado una vez dentro del interior de su coche al sentirse a salvo de miradas indiscretas. Si quieres ver su frío encuentro ¡dale al play!