MADRID, 9 Sep. (CHANCE) -
24 horas antes de cumplir 61 increíbles años este miércoles 9 de septiembre, Jesús Vázquez ha viajado hasta Vitoria para presentar en el FesTVal su nuevo programa en TVE, 'El Túnel'. Una cita muy especial en la que la organización ha sorprendido al presentador con una tarta para que soplase las velas ante las cámaras mientras los presentes le cantaban el 'cumpleaños feliz'. "Los deseos no se pueden decir, pero yo lo voy a decir. Ojalá vengamos todos los 9 de septiembre al Festival de Victoria a decir segunda temporada de "El Túnel", tercera temporada de "El Túnel", cuarta temporada de "El Túnel", quinta temporada... hasta que ya les diga me jubilo" ha expresado muy emocionado.
"'El Túnel' es un pedazo de concurso que me ha caído del cielo, de verdad, de esos programas que uno no espera. Llegó de la mano de Televisión Española y vi lo que nos mandaron los australianos, y dije, 'firmo sin dudarlo'. Lo vi tan redondo, y me vi yo tanto en él que dije sí sin pensarlo. Es un formato que lo tiene todo: emoción, tensión, diversión, duelos que son súper emocionantes... y luego hay momentos muy tiernos, hay momentos de mucha emoción" ha adelantado sin contener su entusiasmo.
En uno de sus mejores momentos, Jesús ha echado la vista atrás para confesar que "el año pasado, cuando cumplí 60, tuve una crisis muy grande, casi existencial, laboral... muchos problemas laborales que me hicieron sufrir mucho. Sí, no voy a hablar más del tema, pero me hicieron sufrir mucho. Mucha gente con la que yo fui muy fiel y muy honrado se portó mal conmigo. Yo creo que soy una persona muy legal, siempre he ido de legal por la vida, siempre le he dado todo en mis trabajos... Creo que no hay nadie en la profesión que pueda decir que me he portado mal con él y creo que no me merecía lo que me hicieron. Entonces, sí, estoy dolido".
Sin embargo, ahora puede decir que "estoy feliz a los 61". "He cambiado de vida. He dejado de beber. Bueno, es que de repente me di cuenta que dependía de una sustancia y que además esa sustancia no me estaba viendo bien. El alcohol está tan normalizado que no nos damos cuenta de que tenemos una dependencia de él hasta que de repente un día te paras y lo piensas y dices, es que hay muchísima gente que bebe todos los días. Si tú necesitas una cervecita todos los días, todo se habla como en diminutivo cuando se habla del alcohol, como si no fuera una droga. Entonces, yo una cervecita, pero yo solo me tomo una cervecita o dos. Tienes un problema, cariño, piénsalo. Yo también decía eso y de repente dije, no, es un problema. Si me tengo que tomar una cervecita o dos todos los días. Y dije, se acabó. Cambiamos de vida. Y es lo mejor que he hecho, de verdad" se ha sincerado a corazón abierto.
Y en ese cambio, como ha desvelado, ha sido un pilar fundamental su marido Roberto, con el que lleva 25 años de relación: "Ha dejado de beber conmigo. Eso es amor. La verdad es que él nunca ha tenido mucho interés por el alcohol. Y no le ha costado mucho, pero es un gesto maravilloso que ha reforzado nuestros lazos más, si cabe. Porque me parece de muchísima generosidad" ha reconocido con una sonrisa.
"Roberto es lo mejor que me ha pasado en la vida. Roberto es mi patria, es mi bandera, es mi hogar, es mi religión, porque no tengo otra. Soy ateo y nuestra canción favorita es una canción de Maná que se llama 'Eres mi religión'" ha confesado. ¡Dale al play y no te lo pierdas!