MADRID, 28 Feb. (CHANCE) -
Nieves Álvarez vive la cuenta atrás más ilusionante de su vida: este verano se dará el "sí, quiero" con el empresario libanés Bill Saad, con quien mantiene una sólida relación desde 2021 y que le pidió matrimonio el pasado 18 de julio durante un viaje al Líbano. La boda, que se celebrará el 11 de julio en París, será una cita muy especial para la modelo, rodeada de familia y amigos, y uno de los grandes acontecimientos del año en el universo fashion.
En este contexto, uno de sus grandes apoyos y amigos, el diseñador Juan Avellaneda, ha desvelado en los Premios Goya cómo está viviendo Nieves estos preparativos. "Nos tiene locos a todos ya, madre mía", confiesa entre risas, antes de dejar claro que la novia está "súper emocionada" y "súper contenta". Para él, Bill "es un 10": "Yo siempre le digo a Nieves que ha tenido mucha suerte, pero cuando está Bill delante siempre le digo: 'Bill, tú has tenido mucha suerte, ¿eh?'". El estilista no esconde el cariño que les tiene: "Son un 10, yo los quiero muchísimo y me alegro un montón. Y tengo unas ganas ya de verla con todo encima puesto".
Como no podía ser de otra manera, Avellaneda está muy pendiente del look nupcial de su amiga. Explica que Nieves "ya ha dicho de quién va a ir" -para su segunda boda, la presentadora llevará un traje de Stéphane Rolland-, y que él ha visto "algunas fotos" y "algunas cosas" del vestido, aunque confiesa que esta vez prefiere no implicarse tanto por lo que pasó con Tamara Falcó: "Yo no sé si meterme mucho porque a la última que asesoré, el lío que tuvimos con el vestido y con todo, que era Tamara. Entonces dije: 'Yo te ayudo, pero no nos pasemos demasiado y tú vas tirando millas'". Eso sí, promete que el resultado "va a ser espectacular, va a ser espectacular".
Sobre si Nieves será fiel a su estilo o sorprenderá en el altar, Juan lo tiene claro: "Yo creo que nos va a sorprender". Según adelanta, "la gente se espera una línea y ella ha optado por otra que no tiene nada que ver, y eso es lo que más me divierte al final". Para el diseñador, es casi un homenaje a la trayectoria de la top: "Es alguien que trabaja en moda, que su vida es la moda y yo creo que también hace un mini homenaje a su carrera, dentro de que ella se puede poner lo que le dé la gana". Y, aunque el color no está confirmado, Avellaneda bromea con un deseo clásico: "¿Blanco? Hombre, espero que sí. Aún no sabemos el color, pero espero que sí, ¿no?".