MADRID, 11 Mar. (CHANCE) -
Tras años de desencuentros con su madre y una reciente ruptura sentimental muy mediática, la vida privada de Kiko Rivera vuelve a estar en el punto de mira. El DJ ha rehecho su corazón junto a la bailarina Lola García, con quien se deja ver cada vez con más naturalidad y complicidad, mientras se habla de un acercamiento con Isabel Pantoja.
En su última aparición, el artista pasea con su pareja y luce una amplia sonrisa que delata el buen momento personal que atraviesa. Al ser preguntado por ese esperado acercamiento con la tonadillera, se limita a un escueto pero significativo "estoy feliz", sin entrar en detalles sobre cómo es hoy su relación. También evita desvelar si su nuevo tema musical está dedicado a ella y zanja la cuestión con un misterioso "ya lo escucharéis, ya lo escucharéis", dejando la incógnita en el aire.
En la misma línea de discreción, prefiere no pronunciarse sobre su ex, Irene Rosales, tras las últimas declaraciones de la madre de sus hijas, ni aclarar los acuerdos alcanzados tras la separación. Mientras él esquiva las preguntas más delicadas, Lola se muestra cercana con la prensa, agradece los comentarios tras su reciente escapada romántica a Barcelona y se consolida como el principal apoyo del DJ en esta nueva etapa vital.
En cualquier caso, las imágenes hablan por sí solas: ni él ni ni su novia pueden evitar sonreír mientras caminan juntos, intercambian miradas de complicidad y se dejan llevar entre risas. Una estampa en la que la felicidad es más que evidente y que confirma el dulce momento personal que atraviesa el DJ, arropado por su nueva pareja y con la puerta, por fin, entreabierta a la paz con su madre.