MADRID, 14 Jul. (CHANCE) -
La ruptura entre Pitingo y Laura Escudero ya es un hecho. Después de que el cantante confirmara que el fin de su relación se debía a problemas de convivencia, ha sido ahora su exprometida quien ha dado un paso al frente para relatar cómo ha vivido estos últimos meses y dejar claro que no contempla una reconciliación.
Con un discurso firme y sin titubeos, Laura ha confesado que atraviesa una etapa mucho más serena, centrada únicamente en su bienestar y en el de su hijo, al tiempo que ha desvelado que la convivencia con el artista estuvo marcada por momentos "muy duros" que terminaron por hacer imposible continuar con la relación.
"Bien, estoy muy bien. Estoy muy tranquila, estoy, pues eso, lo que he dicho en todo momento, muy enfocada en la paz, estabilidad y tranquilidad mía y de mi hijo. Y bueno, pues bien, la verdad es que bastante bien", ha asegurado al ser preguntada por su situación actual.
La que iba a convertirse en la mujer de Pitingo no ha ocultado que los últimos meses junto a su prometido fueron especialmente complicados: "Lo que he dicho, meses muy duros, tremendamente complejos y donde se ve claro que los valores y los principios de cada uno no son los mismos. Entonces, a partir de ahí, él decidió irse a su casa, desde donde estaba viviendo ya, y yo decidí no volver a contactar".
Además, ha querido zanjar una de las especulaciones que habían surgido en torno a la ruptura, negando rotundamente que existiera una tercera persona. "No, para nada. No ha habido ninguna infidelidad, para nada. Es, como ha dicho él, un problema de convivencia y ya está", ha explicado.
Lo que sí deja claro es que la decisión es definitiva. "Total y absolutamente. No hay marcha atrás bajo ningún concepto. No tengo ninguna relación, ni creo que la tenga. Ni quiero tenerla", ha sentenciado, convencida de que poner fin a la historia era la mejor decisión posible. "Se ha acabado y es lo mejor que ha podido pasar. Para mi hijo, para mí, desde luego".
Como símbolo de esta nueva etapa, Laura ha mostrado el tatuaje que se ha hecho con las palabras "Ya no", acompañado del nombre de su hijo, un mensaje cargado de significado tras todo lo vivido. "Ya no. Ya no tantas cosas... Que esto es mi brújula y el nombre de mi hijo aquí, que es por quien ya no tantas cosas", ha explicado.
Pese a la dureza del proceso, la exprometida del cantante mira al futuro con optimismo y no esconde que sigue creyendo en el amor, aunque aprovechó para lanzar una indirecta a su expareja: "Eso espero porque tengo muchísimas ganas de enamorarme, de tener una relación sana con un amor maduro, un amor real y un amor que realmente sepa sostener". Una declaración con la que deja claro que, aunque este capítulo ya forma parte del pasado, no renuncia a volver a ilusionarse.