MADRID, 15 May. (CHANCE) -
Rocío Flores ha vuelto a colocar a su familia en el centro mediático con un gesto tan inesperado como simbólico. Coincidiendo con el Día de la Madre, la joven compartió en sus redes un emotivo vídeo de su infancia en el que aparece de niña besando a Rocío Carrasco, junto a su abuela Rocío Jurado, a pesar de que la relación con su madre está completamente rota desde hace años. Las imágenes, acompañadas por "Si amanece", uno de los himnos más conocidos de "La más grande", fueron interpretadas como un mensaje encubierto y un nuevo intento de tender puentes hacia su progenitora. Ella misma matizó después que suele compartir contenido de una cuenta dedicada a su abuela "esté o no esté mi madre", restando intención al gesto, aunque el simbolismo de la fecha y de la canción no pasó desapercibido para nadie.
Este movimiento llega en un contexto en el que cada Día de la Madre se convierte en recordatorio de una de las fracturas familiares más sonadas de España, la de Rocío Carrasco y su hija. Tras el documental "Rocío, contar la verdad para seguir viva", quedó claro que el distanciamiento parece, por ahora, insalvable, pero la publicación de Rocío Flores ha vuelto a abrir el debate sobre una posible futura reconciliación.
Quien sí ha reaccionado ya a esa fotografía es José Ortega Cano. El viudo de Rocío Jurado, a quien Rocío Flores siempre ha considerado como un "segundo abuelo", ha sido preguntado por la imagen en la que aparecen juntas madre, hija y la artista chipionera, y no ha dudado en responder con cariño. "Sí, sí, lo he visto. Muy bonita", ha asegurado, aprobando el gesto de la joven y dejando claro que le emociona cualquier recuerdo en el que aparezca la que fue el gran amor de su vida.
Además, el torero se ha mostrado especialmente satisfecho por otro movimiento reciente dentro del clan: la reconciliación entre Gloria Camila y Rocío Flores, tía y sobrina, tras un tiempo distanciadas. "Sí, sí. Sin ningún problema", ha comentado, feliz de ver cómo se restablece la relación entre dos personas a las que quiere y considera fundamentales en su día a día. No hay que olvidar que, en los últimos años, Ortega Cano ha intentado ejercer de mediador en las tensiones familiares, subrayando siempre el papel clave de Rocío Flores en la unión del núcleo más próximo a Rocío Jurado.
Mientras el silencio sigue reinando entre Rocío Carrasco y su hija, los gestos simbólicos de Rocío Flores y las palabras conciliadoras de Ortega Cano evidencian que, al menos por una parte de la familia, existe la voluntad de mantener vivo el legado de unión que siempre defendió "La más grande".