MADRID, 2 Sep. (CHANCE) -
Patricia Steisy y Pablo Pisa están viviendo uno de los momentos más duros y complicados de sus vidas, ya que como ellos mismos han revelado a través de un desgarrador comunicado compartido a través de sus redes sociales, han perdido al bebé que esperaban. La pareja, que comenzó su relación en 2019 y tuvo a su primera hija, Athenea, en abril de 2024, hacían pública su ruptura en mayo de 2025, pero para sorpresa de sus seguidores meses después decidían darse una nueva oportunidad y el pasado julio anunciaban que estaban esperando su segundo hijo, desvelando que aunque el embarazo había comenzado siendo gemelar, uno de los fetos había dejado de evolucionar en las primeras semanas.
Y ha sido este martes cuando, horas después de publicar una historia en Instagram desde la camilla de un hospital confesando que había sido "uno de los peores días de mi vida", la influencer y su novio han confirmado que también han perdido al otro bebé. Un golpe que, han expresado a corazón abierto, les ha dejado desolados.

"Hace unos meses recibimos una noticia que nos hizo tremendamente felices: estábamos esperando un bebé. Poco después supimos que, en realidad, venían dos. Eran mellizos. Uno de ellos dejó de evolucionar durante las primeras semanas, pero el otro siguió adelante, creciendo y aparentemente en perfectas condiciones. Y con él siguieron también todas nuestras ilusiones”, han comenzado su mensaje más complicado.
Todo cambió esta madrugada, cuando como han relatado "Patricia comenzó a encontrarse mal, con dolores y un sangrado muy abundante. Fue a Urgencias en Motril, ya que está pasando estos días en Salobreña, y después de hacerle una ecografía nos dieron la noticia que nadie quiere escuchar: nuestro bebé ya no tenía latido. Por lo que pudieron ver, probablemente llevaba entre dos y tres semanas sin él”.
Y aunque en un principio la influencer tenía que someterse a un legrado, justo antes de entrar a quirófano "Patricia pidió hacer pipí y expulsó el embarazo de manera natural". "Vieron que no quedaban restos y finalmente no ha sido necesario realizar ninguna intervención", han añadido.
A corazón abierto, la pareja ha confesado que "estamos tristes. Estamos afectados. Y estamos intentando asimilarlo. El duelo por un aborto es un duelo extraño y difícil de explicar. Supone despedirte de alguien a quien todavía no has podido conocer, abrazar ni mirar a los ojos", pero cuya existencia como han reconocido "ya había cambiado tus planes, tus conversaciones y una pequeña parte de tu vida". "No lloras únicamente lo que has perdido, sino también todo aquello que habías empezado a imaginar", han expresado.
Una triste noticia que han decidido hacer pública "porque sabemos que de otra manera llegarían muchas preguntas hechas desde el cariño que ahora mismo nos costaría responder una y otra vez", y que ahora tienen que intentar superar juntos: "Ahora toca cuidarnos, recuperarnos, poner los pies en la tierra y seguir adelante".
"Tenemos muchísimo por lo que sentirnos afortunados y sabemos que, cuando llegue el momento, volveremos a intentarlo. Esta vez no pudo ser, pero tenemos claro que iremos a por el siguiente con la misma ilusión" han concluido.