MADRID, 17 Oct. (CHANCE) -
Rafael Amargo ha despedido a su padre, Florentino García, en una emotiva misa funeral celebrada en la Iglesia del Pilar, en Madrid, donde el bailaor ha estado arropado por familiares y amigos en uno de los momentos más difíciles de su vida. Visiblemente abatido y sin apenas palabras a su llegada, el artista ha protagonizado una de las imágenes más conmovedoras de la jornada al fundirse en un cálido abrazo con su madre, Antonia Hernández, con quien ha compartido el dolor por la pérdida. Minutos antes de la ceremonia, ambos se han refugiado el uno en el otro, mostrando la unión familiar en una despedida marcada por la emoción y el recuerdo.
Uno de los momentos más sobrecogedores ha llegado cuando Rafael ha subido al altar, junto a una fotografía de su padre, para leer una carta en la que, roto de dolor y sin poder contener la emoción, ha puesto palabras a su profundo sentimiento de orfandad: "Cuando alguien te diga que el tiempo lo cura todo, se nota que no ha enterrado nunca a su padre", ha comenzado, antes de confesar que todavía no consigue hacerse a la idea de no volver a verlo. "Y sin ti, y sin ti no me apaño", ha expresado, recordando también los duros momentos de la enfermedad de Florentino, las operaciones y la impotencia de acompañarlo durante aquel proceso. Una carta íntima en la que ha evocado sus conversaciones, los consejos que recibía y el vínculo que les unía, con una petición final cargada de sentimiento: "Espérame en el cielo, ya que te has ido primero".
La ceremonia también ha estado marcada por las palabras de Miguel, hermano de Rafael Amargo, quien ha querido despedirse de su padre con una oración de agradecimiento por su vida, su guía y el amor que dejó en la familia. Junto a las lágrimas y los abrazos, el recuerdo de Florentino ha estado presente en cada intervención, en una misa en la que Rafael ha recibido numerosas muestras de cariño de sus seres queridos.
Entre los asistentes que han querido acompañar al artista en este difícil momento se encontraban Malena Gracia y Geraldine Larrosa, que han acudido a la iglesia para mostrarle su apoyo, además de su mujer, Luciana Bongianino, entre otros familiares y amigos. Tras la ceremonia, ha atendido brevemente a la prensa y se ha sincerado sobre cómo se siente en estos momentos: "Muy vulnerable y ahora mismo más huérfano que nadie", ha reconocido, destacando que buena parte de lo que es se lo debe a su padre. "Mi padre era más artista que yo y muy buena persona", ha afirmado emocionado, antes de agradecer el cariño recibido y admitir que el dolor que siente todavía le resulta difícil de asimilar.