MADRID, 24 Oct. (CHANCE) -
Lo que iba a ser la celebración de los cumpleaños de la pareja del momento, la formada por Andrés Roca Rey y Tana Rivera, se convirtió en unas horas, en una cancelación debido a su ruptura, y a dos fiestas que se hicieron por separado. Una, la de la hija de Francisco Rivera y Eugenia Martínez de Irujo, casi en petit comité, y la otra, la del diestro peruano, en su finca de Gerena y con unas consecuencias totalmente inesperadas.
Hasta el punto de que su abogado, Joaquín Moeckel, ha salido al paso para defender la imagen de su representado y, por tanto, el sarao que éste organizó por su 30 cumpleaños en ‘La Consentida’ y por la que la localidad sevillana se ha puesto en pie de guerra. Todo debido, al parecer, por lo elevado del volumen de la música que puso banda sonora a la fiesta, así como por la pirotecnia con la que el torero peruano festejó su cambio de década.
Los hechos ocurrieron el pasado 21 de octubre. La fiesta dio comienzo a las siete de la tarde y se alargó hasta pasadas las cuatro de la mañana, según los mensajes de los vecinos de Gerena. Estas quejas se emitieron en el programa ‘Y ahora Sonsoles’, donde además se informó que el Ayuntamiento había recibido una queja por escrito.
La periodista Gema López explicó que la Policía Local ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido, especialmente en lo que refiere a la utilización del material pirotécnico, por el que hay que solicitar un permiso especial en el Consistorio y que, en este caso, no consta que se haya hecho por parte de Roca Rey.