MADRID, 23 Abr. (CHANCE) -
En un momento de máxima tensión mediática entre Paulina Rubio y su exmarido Gerardo "Colate" Ortiz, centrada en la disputa por la custodia de su hijo Nico, la familia de Colate ha querido poner de nuevo el foco en lo que, para ellos, realmente importa: el vínculo con el pequeño y la entrega de su padre. En este escenario ha irrumpido Samantha Vallejo-Nágera, la hermana del empresario, hablando de lo más sincera sobre su sobrino y sobre la lucha diaria de su hermano.
La chef ha definido al pequeño como "uno más de mi familia", dejando claro que Nico forma parte de su día a día. "Nico es súper querido, le hablamos con él todos los días, mis hijos hablan con él todos los días...", asegura, trazando una imagen de cercanía en la que llamadas, mensajes y cariño son algo habitual.
En cuanto a Colate, Samantha se muestra abiertamente optimista sobre el futuro de la relación entre padre e hijo. "Todo llega, todo va a llegar, estoy segura de que va a llegar", dice, confiando en que, con el paso del tiempo, se consolide una convivencia plena entre Nico y su padre. Y es que, según su punto de vista, el esfuerzo del empresario es más que merecido: "Súper merecido, más que nunca, con la que se está dejando la piel, la verdad, con todo el amor que tiene hacia su hijo y nada más. Y bueno, que quiere, ya está. Es ser padre".
La chef recalca cómo su hermano ha puesto la paternidad por encima de todo, dejando atrás parte de su vida profesional y personal para priorizar a Nico, un gesto que, en su opinión, no puede pasar desapercibido. En el seno de la familia, Colate es visto como un pilar, alguien en quien se apoyan y de quien se sienten orgullosos, especialmente por su dedicación absoluta al pequeño.