MADRID, 28 Feb. (CHANCE) -
Sandra Golpe ha vivido este 28 de febrero como un antes y un después en su trayectoria profesional al ser distinguida con la Medalla de Andalucía, un reconocimiento que ella misma define como uno de los más especiales de su carrera. La periodista, rostro imprescindible de los informativos, no ha escondido su emoción en una jornada marcada por los aplausos y por el peso simbólico de recibir el cariño de su tierra en un día tan señalado como el 28-F.
A las puertas del acto, Sandra se mostraba cercana y muy consciente de lo que significaba lo que estaba a punto de suceder. "Es quizá el día más importante de mi vida profesional. Venimos aquí a celebrar nuestra tierra y nada, pues este día se quedará ya marcado ya para siempre. Muy feliz, muy contenta. Muchas gracias", aseguraba, resumiendo en pocas palabras la mezcla de orgullo, responsabilidad y agradecimiento con la que encara esta nueva etapa.
Más allá del protocolo, sus declaraciones dejan ver el vínculo emocional que mantiene con Andalucía y con sus raíces, a las que nunca ha renunciado pese a desarrollar buena parte de su carrera frente a las cámaras a nivel nacional. Para Sandra, la Medalla no es solo un premio, sino ese abrazo público que reconoce años de trabajo, de rigor informativo y de presencia diaria en los hogares andaluces.
En esta edición del 28-F no ha estado sola en el reconocimiento: junto a ella han recogido distinciones otros rostros muy conocidos, como Paz Vega y Manuel Carrasco como Hijos Predilectos, además de Ana Mena, Eva González o Morante de la Puebla entre las Medallas, componiendo un cartel en el que la comunicación, la cultura, la música y la tauromaquia han compartido protagonismo en el Teatro de la Maestranza.